Francina Illeus y Clairvius: dos personas dadas por muertas y
enterradas que reaparecieron años después en sus comunidades. FUENTE DE LA
IMAGEN,GETTY IMAGES
La última vez que vio a este hermano estaba en un ataúd, a
punto de ser enterrado, hacía 18 años.
Clairvius se presentó usando un apodo de la infancia que
solo los hermanos conocían y recordó cosas que nadie fuera de la
familia podía saber.
Así, después de escuchar su historia, los familiares se acostumbraron a la idea de que un ser querido había regresado al mundo de los vivos.
El caso de Narcisse fue solo uno de varios informes en Haití,
en el último siglo, de personas que se creía muertas y enterradas y que luego
habían reaparecido, en algunos casos alteradas, aparentemente sin voluntad
propia, como lo que en la cultura popular se conoce como "zombis".
El caso desencadenó una amplia investigación a principios de
la década de 1980 en la que participaron antropólogos, biólogos y científicos
de diversas áreas de la medicina en Estados Unidos.
El foco de interés fue una poción misteriosa
utilizada por hechiceros vudú en Haití para poner a las personas en un
estado similar a la muerte y luego revivirlas.
Los científicos creían que un análisis de esta poción podría
aportar nuevas pistas sobre el sistema nervioso, la posibilidad de hibernación
humana y tratamientos para enfermedades como esclerosis múltiple.
La diferencia entre el caso de Narcisse y otros informes de
zombis en Haití es que su muerte había sido ampliamente documentada.
Fue internado en el hospital estadounidense Albert Schweizer,
en Deschapelles, en abril de 1962, sintiéndose enfermo y escupiendo sangre.
Los médicos no pudieron hacer un diagnóstico, pero los
registros indican que su estado empeoró y que murió tres días después, a la
edad de 43 años.
Muerto y enterrado
El certificado de defunción, firmado por un médico
estadounidense y otro haitiano, señala como causa la hipertensión maligna y el
edema pulmonar.
Fue enterrado al día siguiente.
El programa de noticias Newsnight de la
BBC presentó un largo reportaje sobre el tema en 1984.
En una entrevista con el programa, Narcisse contó que pudo
oír a los médicos decir que estaba muerto y escuchar a su hermana y a otros
familiares llorar en su propio funeral.
Y eso sin poder moverse ni hablar. Dijo que recordó que lo
colocaron en el ataúd, que lo bajaron y lo cubrieron con tierra.
También sintió un clavo del ataúd que perforaba su
mejilla, señaló mostrando una cicatriz.
Por la noche, explicó Narcisse, lo sacaron del ataúd, lo
revivieron con otra poción y lo llevaron a la granja de un hechicero vudú (el
vudú es una religión local, un sincretismo de religiones africanas
y catolicismo similar al candomblé y la santería cubana).
El brujo era el mismo hombre que, según él, le había
administrado en secreto la poción que lo había puesto en estado de muerte.
La "zombificación" de Narcisse habría sido un
castigo, según las tradiciones locales de la religión vudú.
Lo habían castigado por negarse a mantener a los hijos que
tenía con algunas mujeres y por negarse a ceder tierras a un hermano
necesitado.
Liberación de "zombis"
El reportero de Newsnight también habló con
los residentes de un pueblo que habían asistido al funeral de una mujer llamada
Francina Illeus en febrero de 1976.
Años más tarde, la policía la encontró vagando por el bosque
en 1982 y su madre la reconoció gracias a una marca de nacimiento.
A Francina se le había dado la misma poción como castigo
por adulterio.
Narcisse contó que volvió a trabajar después de ser revivido,
pero que estaba en un estado semi-catatónico.
En este estado se vio obligado a trabajar durante dos años en
las plantaciones del hechicero.
Señaló que "más de un centenar de 'zombis' como él"
trabajaban en estas plantaciones.
Hasta el día en que uno de los "zombis" mató al hechicero.
Los "zombis" fueron liberados y Narcisse
vagó por el país durante otros 16 años antes de regresar a su aldea.
El caso de Narcisse y la investigación que llevaron a cabo
los científicos de la poción "zombificante" se relató en el podcast
de BBC News Brasil, "¡Qué historia!", presentado por Thomas Pappon.
La ciencia investiga
La historia de Narcisse, publicada en la prensa local, llamó
la atención de Lamarque Doyon, director del Centro Mars-Kline de Psicología y
Neurología, en Puerto Príncipe.
Doyon entrevistó a Narcisse y su familia y se convenció de
que él era quien decía ser.
Doyon se lo comentó a un colega en Nueva York, el prominente
y galardonado científico Nathan Kline, quien se dice que es "el
padre de la psicofarmacología" por sus descubrimientos pioneros
en el tratamiento de enfermedades mentales como la esquizofrenia y la
depresión.
Convencido del potencial de la poción utilizada en Narcisse,
Kline convenció a otros investigadores en Estados Unidos y recaudó fondos para
financiar una investigación en Haití.
Las teorías de Wade Davis sobre la "zombificación"
dividieron a la comunidad científica.
El hombre elegido para esta investigación fue un joven
antropólogo y etnobotánico canadiense del Museo Botánico de Harvard, Wade
Davis.
En 1982 pasó varios meses en Haití entrevistando a hechiceros
vudú, recolectando muestras de la poción y sus ingredientes y luego analizando
el material en la Universidad de Harvard.
"Cuando traje la mezcla, el primer paso fue tratar de
identificar los diversos ingredientes, entre componentes vegetales y
animales", le dijo a Newsnight.
"Analizamos las plantas en el Museo Botánico, los
animales en el Museo de Zoología Comparada. Y el componente que más llamó la
atención fue un pez de la familia de los tetraodóntidos", prosiguió.
"Consulté a tres expertos para averiguar si este pez
tenía alguna característica peculiar y los tres se echaron a reír porque este
pescado tiene una neurotoxina extremadamente potente en la piel, los ovarios,
los intestinos y varios órganos internos llamada tetrodotoxina, un
anestésico 160.000 veces más potente que la cocaína", relató Davis.
El pez globo, bastante apreciado en Japón, era uno de los
únicos ingredientes comunes en las distintas pociones que Davies recolectó en
Haití.
Este pez tiene más de 200 especies, incluido el
pez globo, llamado así porque hincha el cuerpo cuando se siente amenazado.
Ese era uno de los únicos ingredientes comunes en las
diversas pociones que Davis había recolectado en Haití.
El pez es muy conocido en Japón desde hace varios siglos,
donde se le llama fugu, un manjar caro pero muy apreciado y con un
potencial muy letal.
"Debido a que los japoneses han comido pescado durante
tantos años y debido a que varios soldados fueron envenenados en la Segunda
Guerra Mundial, existe una extensa literatura biomédica en el
país sobre el tema", explicó Davies.
"Entonces pude enumerar todos los síntomas típicos de la
intoxicación por tetrodotoxina. Y me impresionó la cantidad de síntomas
distintos, más de 20, que coincidían con los síntomas reportados no solo por
Narcisse, sino también por los médicos que se ocuparon de él y otras víctimas
de la poción”.
Para Davis, el efecto de la poción depende de quién la toma y
cómo la toma.
"Más adelante encontramos en esta literatura japonesa descripciones
de casos que eran iguales a los de la 'zombificación' en Haití. De individuos
declarados muertos despertándose en la morgue siete días después. O de muertos
despertando en vagones, camino a la cremación", añadió Davis.
"Todos ellos fueron víctimas de envenenamiento por fugu...
E incluso había casos recientes. El verano pasado, hubo un caso de un hombre
que se despertó en el ataúd y estaba bien".
"Parecían estar muertos"
Las muestras traídas de Haití fueron llevadas al Hospital
Presbiteriano Columbia, en Nueva York, donde se probaron sus efectos clínicos
en ratas y monos.
La droga fue aplicada directamente sobre la piel de
los animales. El profesor de neuropatología de la Universidad de Columbia, Leon
Roizin, coordinador de estas pruebas, le dijo a Newsnight que
"después de seis a nueve horas, los ratones dejaron de responder a
estímulos en los ojos, oídos o incluso al dolor".
"Poco a poco, los animales dejaron de moverse. Desde
lejos parecía que las ratas habían muerto o estaban en coma. Sin embargo,
pudimos ver que respiraban y que su corazón latía.
"Y retraían sus músculos cuando eran estimulados por
electrochoques en las extremidades ... Algunos de estos ratones permanecieron
en esta situación hasta por 24 horas. Pero de hecho, desde la distancia,
perecían estar en coma o muertos".
En los monos, mucho más agresivos que las ratas, la droga cambió
por completo el comportamiento de los animales en solo media hora.
Estaban en una especie de letargo catatónico, conscientes,
pero insensibles al dolor.
Leon Roizin, de la Universidad de Columbia: "Desde la
distancia, los ratones perecían estar en coma o muertos".
Para Wade Davies, el pescado no es el único componente que
juega un papel importante en las historias de "zombificación" en
Haití.
Otra sería una planta de la familia de las daturas, utilizada
tradicionalmente por varios pueblos indígenas de Centroamérica.
La famosa "hierba del diablo", del libro del
mismo nombre de Carlos Castañeda, es una datura.
Tiene propiedades alucinógenas y la intoxicación con la
planta puede provocar de todo, desde delirios y alucinaciones hasta
desorientación, comportamiento sumiso y apático.
Davis informó sobre sus hallazgos y experiencias en Haití en
el libro "La serpiente y el arco iris", un gran éxito de
ventas en 1985, adaptado para el cine en 1988 en la película de Wes
Craven The Serpent and the Rainbow (traducida como "La
serpiente y el arco iris" o "La maldición de los muertos
vivientes").
Actualmente, Davis es profesor de Antropología en la
Universidad British Columbia, autor de varios libros sobre culturas indígenas y
fue nombrado uno de los "exploradores del milenio" por la National
Geographic Society.
Un libro de Wade Davies inspiró la película de terror de Wes
Craven "La serpiente y el arco iris" (1988).
Entre tanto, sus teorías sobre la composición de la poción y
la "zombificación" fueron bastante criticadas y dividieron a los
investigadores.
Científicos estadounidenses examinaron las muestras en 1986 y
dijeron haber encontrado restos insignificantes de tetrodotoxina y que "no
habría fundamento factual" sobre el papel de la sustancia en la
"zombificación".
Por otro lado, científicos suizos identificaron cantidades
mayores en las mismas muestras.
El antropólogo cree que el efecto de la poción, así como el
de otras drogas, depende de quién la toma y de cómo la toma.
Factores como la expectativa sobre la acción de la droga y el
conjunto de las creencias, costumbres y presión social en el que está
inmerso el individuo tienen un gran peso en esto.
* Este texto está inspirado en un episodio del
podcast "¡Qué historia!" de BBC News Brasil.
Texto y foto tomados de BBC News Mundo
