¿Habías escuchado sobre esta terapia? Se trata de tejer a
mano, crear y trabajar con lana, ese material tan cálido que combinado con el
arte de tejer a mano nos conecta con nuestras emociones y potencia muchas
destrezas y habilidades mentales, emocionales y motrices.
Por: Noelia García
Quizá cuando hablamos de tejer lo primero que se nos viene a
la cabeza es una imagen de quietud y poca actividad. Hasta podemos visualizar
esta actividad como algo típico de personas mayores, y lo cierto es que nada de
estas ideas se acercan a la realidad de lo que implica y los beneficios que
tiene tejer a mano. La lanaterapia nos propone liberar el estrés, y canalizar
nuestra imaginación y creatividad a través de las manos, la lana y las técnicas
de armado.
¿Por qué tejer a mano es beneficioso para nuestra salud?
Estamos hablando de una actividad que no es sencilla de
practicar, por lo tanto el desafío de aprender sobre ella y ponerla en acción
implicará que haya concentración, dedicación, agilidad mental, coordinación,
ritmo y constancia. Desde ya todos estos factores saludables nos colocan en una
actitud de interés y apertura para adquirir y practicar todos los beneficios
que tiene la lanaterapia.
¿Cuáles son algunos de los beneficios de la lanaterapia?
Fomenta la actividad cerebral. Cuando tejemos a mano, tanto el
movimiento que realizamos con manos y brazos, como el trabajo que vamos
realizando junto con agujas y lana, requiere de una coordinación mental y
física muy especial. Estar concentrados, coordinando y creando pone a nuestro
cerebro en constante actividad, y esto lo mantiene activo y saludable.
Bajan los niveles de ansiedad. Al estar ocupados y dedicados
tejiendo a mano, creando y enfocados en esta actividad, dejamos de
concentrarnos en otros pensamientos, preocupaciones e ideas negativas.
Mejora la movilidad y las destrezas de las manos. Este es un punto muy
interesante. La lanaterapia ayuda a que las manos se mantengan ejercitadas,
flexibles y sanas, previniendo ciertas patologías de tendones, huesos y
músculos.
La lanaterapia puede practicarse en cualquier lugar, a
cualquier hora, solos o acompañados. El hecho de no necesitar nada más que un par de agujas y la
lana, hace que podamos elegir el momento y el lugar que nos guste para
disfrutar de esta terapia cuando queremos.
Todos pueden aprender. Jóvenes, niños adultos, todos pueden
compartir esta actividad tan sana además de enseñarse y aprender entre
todos.
Motiva. Disponernos a crear algo en lana nos incentiva a buscar ideas,
ejemplos, tutoriales e información en general para que al momento de crear estemos
inspirados y con la creatividad al máximo. Este proceso da sentido a lo que se
vaya a crear, y ese sentido a su vez genera motivación en la persona.
Podemos regalar algo hecho por nosotros. Este punto es de gran
relevancia también. Genera mucha satisfacción poder regalar o entregarle algo a
otra persona hecho por nuestras propias manos, bajo mucha dedicación,
constancia y tiempo. La sensación es tan agradable y sana, tanto para quien
realizó algo a través de la lanaterapia, como para la persona que recibe algo
hecho y dedicado para ella.
Afortunadamente cada vez hay más opciones y tipos de lana,
colores, combinaciones y técnicas para crear. Existen grupos de aprendizaje y
muchísima información en videos y portales a través de Internet. Si te agradó
la idea de conocer más sobre la lanaterapia solo resta conseguir los materiales
y disfrutar de sus beneficios.
Tomado de La República / Uruguay