Un cardiólogo de la Universidad
finlandesa de Jyväskylä confirma que los baños de sauna tienen muchos
beneficios para el cuerpo y la mente. Conoce cuáles son esos beneficios y
cuándo están contraindicados.
En algunos países del mundo, los baños de sauna son una tradición muy arraigada. Y es que lo que para muchos es solo una actividad de relajación, tiene también muchos beneficios para la salud y reduce el riesgo de padecer ciertas enfermedades.
El cardiólogo Jari Laukkanen, de la
Universidad de Jyväskylä en Finlandia, realizó una investigación de archivos
existentes sobre los beneficios de esta actividad. Sus resultados confirman que
los baños de sauna reducen el riesgo de padecer de enfermedades cardiovasculares
y relacionadas con la presión arterial alta. También puede prevenir la
aparición de enfermedades neurocognitivas, como el Alzheimer.
Los investigadores descubrieron que,
además, podría ayudar a pacientes con enfermedades pulmonares o que sufren
algún tipo de trastorno mental. Pueden ser usados para tratar artritis, dolor
de cabeza, gripe o resfriado. Sin embargo, recomiendan combinar esta actividad
con ejercicios y dieta.
Un corto período de tiempo en
un sauna provoca
la relajación del sistema nervioso y despierta algunas reacciones en el
organismo, como bajar la presión arterial y estimular la producción de
endorfinas. Además, dilata los vasos sanguíneos, lo que reduce la
rigidez arterial, y refuerza el sistema inmune, disminuyendo los riesgos de
contraer infecciones o resfriados comunes.
Contraindicaciones
Los baños de sauna son seguros para
personas que cuentan con una condición cardiovascular estable. En caso de
que haya irregularidades cardiovasculares, podría causar grandes daños. Esto
incluye a personas con problemas de arteria coronaria o que han tenido
infartos. Tampoco está permitido para personas que hayan estado consumiendo
alcohol, pues la combinación podría tener consecuencias mortales.
Si una persona presenta algún
trastorno cardiovascular, debe consultar con su médico antes de entrar a un
sauna. Las mujeres embarazadas, o que sospechen estarlo, también deben contar
con la aprobación de un médico para poder disfrutar de un baño de sauna.
