"Pactamos un acuerdo de paz que, entre otros aspectos,
traía el punto de participación política, que no era otra cosa que la
profundización de la democracia. Aquí estamos exigiendo la más amplia
democracia y eso es lo que no ha existido al interior del partido", reveló
en una conversación en Bogotá con Sputnik.
Esta semana, Sandino hizo pública una carta dirigida al
Consejo Nacional de Comunes en la que pedía la división de la
agrupación política surgida de la firma de la paz entre las Fuerzas Armadas
Revolucionarias de Colombia, FARC, y el Gobierno colombiano (2016).
La carta fue firmada por 10 personas más, entre senadores e integrantes del Consejo Nacional de Comunes. Entre ellos, el exintegrante del Secretariado de las FARC, Joaquín Gómez (Milton de Jesús Toncel); y el excomandante del grupo rebelde, Benkos Biohó (Israel Zúñiga).
"Mientras planteamos una discusión al interior del
partido (…), como respuesta, lo que hemos tenido han sido los procesos
disciplinarios, la expulsión de algunos de nuestros compañeros. Consideramos
que no hay garantías para nuestra reincorporación política, como lo pactamos en
La Habana", añadió Sandino (Judith Simanca), quien también fue
comandante de las FARC y negociadora en los diálogos que tuvieron lugar en la
isla.
El acuerdo de paz otorgó a los excombatientes diez curules al
Congreso por dos períodos consecutivos, repartidas equitativamente entre Senado
y Cámara.
Sandino fue escogida para este primer período por votación
interna dentro de la colectividad. Sin embargo, este año, recibió la
notificación del partido de que tanto ella, como Biohó, no continuarían
legislando para el próximo período.
Comunes tiene entonces dos facciones: la del antiguo jefe supremo de las
FARC, Rodrigo Londoño —conocido como "Timochenko" en las antiguas
FARC—, junto con otros antiguos miembros del Secretariado a excepción de
Joaquín Gómez; y la de esta oposición, liderada por Sandino.
"Ellos estaban acostumbrados a una estructura jerárquica
donde estaban dando órdenes todo el tiempo. Ahora, al convertirnos en partido,
ese tránsito no ha sido fácil para ellos. Nos siguen dando órdenes",
insistió.
Acuerdo para las curules
Quienes piden la separación de Comunes esperan una decisión
del Consejo Nacional Electoral, para que la acepte, y le otorgue personería
jurídica al nuevo movimiento: Avanzar.
Sin embargo, y como el acuerdo planteaba 10 escaños para los
excombatientes que se acogieran a la legalidad, queda la duda de cómo se
repartirán, si el partido se divide.
"No es que nosotros digamos 'tienen que ser tantas
curules'. Creo que tiene que ser parte de las discusiones, del acuerdo al que
se tenga que llegar también", agregó.
No obstante, aclaró que, independientemente del número, sí
tiene que haber alguna. Si no "nos estarían negando el derecho legítimo a
la reincorporación política", insistió.
Falta de seguridad
Sandino insistió en que otra diferencia con la
dirección de Comunes es la posición sobre los asesinatos de decenas de excombatientes, tras haber dejado
las armas.
Para ella, la protección de los exguerrilleros "quedó de
manera politizada, porque se privilegia la dirigencia del partido y no el
conjunto de los y las firmantes del acuerdo de paz, que vienen haciendo su
proceso en el territorio".
La dirección de Comunes "ni es contundente ni es clara
frente a la ruta que hay que seguir con respecto a los hechos que están
sucediendo en materia de inseguridad, de implementación, de salud. De derechos
civiles y fundamentales para nuestra gente", agregó.
De acuerdo con el Instituto de Estudios para el Desarrollo y
la Paz, Indepaz, al menos 30 firmantes de la paz han sido asesinados en lo que
va de 2021.
Fuente. Sputnik / Rusia
