Ya van 76 años que la humanidad convive con el horror, pero no consigue dormir tranquila, porque un fuego maligno le calcina los sueños, y la mantiene al borde de la desesperación y la desesperanza. Vaya este humilde poema nuestro para recordar que el horror no debe olvidarse nunca, porque él es la peor de las pandemias.
Fáver Páez
