El informe publicado a finales de julio por International
Crisis Group pide a los "gobiernos europeos" que, por temor a
que la presencia de Turquía amenace sus intereses geopolíticos, "superen
su renuencia a colaborar con Turquía".
Redacción AA
Madrid (ECS). - La creciente influencia de Turquía en el Sahel es motivo de
gran preocupación e inquietud para sus rivales occidentales y árabes, según un
informe publicado recientemente por una organización no gubernamental
estadounidense International Crisis Group.
"Desde que se marcó 2005 como el año de África, Turquía ha forjado lazos políticos y económicos en todo el continente africano, a través de la ayuda humanitaria y el comercio", señala el informe del International Crisis Group (ICG), que data del 27 de julio, y añade que se trata de un esfuerzo por parte de Ankara en el continente africano, que se enmarca "en el marco de un programa destinado a reforzar su influencia en el mundo".
Tras señalar que Ankara está
fortaleciendo sus vínculos con las capitales del Sahel, el International Crisis
Group señala que Turquía "está construyendo Mezquitas, hospitales y
abriendo mercados de exportación" para sus empresas en estos países.
La ONG también subraya el papel
decisivo desempeñado por el presidente turco en los avances estratégicos
registrados por su país en el continente africano durante las dos últimas
décadas, especialmente en el Sahel. El Think tank afirmó que el comercio de
Turquía en estos países se multiplicó por 10 entre 2003 y 2019.
"Lideró este esfuerzo Recep
Tayyip Erdogan, primero como primer ministro, hasta 2014, y luego como
presidente, cultivó excelentes relaciones con líderes africanos, ayudó a las
empresas turcas a obtener acceso a nuevos mercados y financió proyectos que
hacen de Turquía un garante de la cultura islámica en los países africanos con
una fuerte mayoría musulmana", estima la ONG, señalando una proyección de
"poder blando" de Turquía en el Sahel, "las actividades de
Ankara en la región [se] centran principalmente en la ayuda al desarrollo y los
vínculos comerciales".
Destacando también un fortalecimiento
de las relaciones culturales y religiosas, la ONG americana subraya el
desarrollo de las relaciones diplomáticas turcas con los países del Sahel,
mientras que el estado turco "abrió embajadas en Bamako (Malí, 2010),
Uagadugú (Burkina Faso, 2012) y Niamey (Níger, 2012)”, el ICG afirma que
“Ankara busca cortejar a las élites religiosas y políticas y responder a las
necesidades de las poblaciones locales”.
"Los sahelianos, por su parte,
ven a Turquía como el garante de la estabilidad", señala el Think Tank,
asegurando que "muchos de ellos han dado la bienvenida a Turquía como un
actor internacional importante, con quien tienen más en común que Europa, Rusia
o China, y eso les puede aportar mucho”.
"Para ellos, Turquía es menos
arrogante que la UE [Unión Europea] o Francia y constituye un socio con
intereses similares", señala el ICG, recordando la fuerza de los lazos
culturales y religiosos entre el Sahel y Turquía.
"Los países occidentales están
demasiado presentes en nuestros conflictos. Nos gustaría que los países árabes
o musulmanes desempeñen un papel más activo en la resolución de estos
conflictos", indica un académico maliense que estudió en Occidente",
apunta el informe de la 'ONG.
- La preocupación estratégica y
militar de los rivales de Turquía en el Sahel
"Es el [...] avance de Turquía
[en] el Sahel, lo que recientemente preocupó a los gobiernos occidental y del
Golfo", señala el International Crisis Group (ICG) recalcando que "de
hecho temen que la presencia de Turquía no amenace sus intereses geopolíticos
en una región percibida por muchos como un interés principal en la guerra contra
los insurgentes", el Think Tank utiliza el término" yihadista
"para calificar a los grupos terroristas armados que enfurecen en el
Sahel.
Refiriéndose a los acuerdos de
cooperación en materia de defensa firmados entre Turquía y varios otros países
del continente, como Somalia y Libia, el ICG, citando otros ejemplos, señala
que la colaboración turca con los estados sahelianos no se limita al “poder
blando” humanitario, cultural, diplomático y económico”, sino también se
extiende al campo de la defensa.
"El pacto de defensa que
concluyó con Niamey [en julio de 2020] hizo que sus rivales se preocuparan por
sus intenciones", dijo el Think tank, y especificó que "el acuerdo
Turquía-Níger dio lugar a muchos rumores sobre la interferencia regional turca,
que todos han sido negados por Ankara y que varias fuentes entrevistadas por
Crisis Group consideran infundado”, señala además el ICG llamando no obstante a
“Ankara, como otras potencias, a poner todo en marcha para evitar intensificar
la competencia dentro de la región”.
Tras señalar que desde el principio,
"Turquía adoptó un enfoque cooperativo de la seguridad en la región",
el ICG señala que "esto reforzó el apoyo diplomático a los esfuerzos
multilaterales como el acuerdo de paz y reconciliación, firmado en Argel en
2015 por el gobierno de Mali, grupos armados progubernamentales y una alianza
de grupos rebeldes armados", sino también una donación de 5 millones de
dólares a la fuerza G5 Sahel, una coalición regional que ha comenzado a
desplegar tropas de Burkina Faso, Chad, Mali, Mauritania y Níger en 2018,
principalmente para combatir [grupos armados terroristas] en la llamada zona de
las "tres fronteras", ubicada entre Burkina Faso, Malí y Níger".
"Julio de 2020 vio la aparición
de una forma más controvertida de ayuda militar", estima el Think tank,
especificando que "Ankara y Niamey firmaron entonces un pacto de defensa
que podría (el texto sigue siendo secreto), en el futuro, arrojar las bases de
apoyo operativo de Turquía a Níger".
- Las preocupaciones de París y Abu
Dhabi sobre la influencia de Turquía en el Sahel
Observando que el acuerdo
turco-nigerino "se concluyó apenas un año después de la publicación de
informes que indicaban que Francia iba a cerrar su base en Madama, no lejos de
la frontera con Libia, al norte de Níger, y posiblemente la salida de los
Emiratos Árabes Unidos (hoy, ya no se trata de una toma de posesión por parte
de los emiratíes)", recuerda el ICG que el pacto Turquía-Níger ha alarmado
a París y Abu Dhabi".
"Para las dos capitales, este
acuerdo incluía la posibilidad de que Turquía extendiera su influencia desde la
vecina Libia a Níger, así como de establecer una base militar allí, como lo
hizo en Somalia", señala el ICG. La percepción de un fracaso francés en el
Sahel a una victoria militar, política y diplomática de Ankara en Libia.
"El enfoque fuertemente militar
liderado por Francia en el Sahel muestra signos de debilidad", señala el
ICG, citando uno de sus informes recientes.
"Como explicó anteriormente
Crisis Group, la violencia comunitaria, la insurgencia [terrorista] y la
frustración popular con los gobiernos que parecen mal equipados para sofocar la
violencia y proteger a los ciudadanos están en aumento. Los ataques
[terroristas] se han quintuplicado desde 2016 y los conflictos entre
comunidades se han intensificado”, señala el ICG, utilizando nuevamente los
términos“ islamistas ”y“ yihadistas ”en referencia a los grupos terroristas
armados.
"La decepción por la incapacidad
para frenar la inseguridad ha alimentado el sentimiento anti-francés en las
capitales del Sahel", dice nuevamente el ICG, estimando que "si
Turquía, cuyas relaciones con Francia son tensas, fortaleciera su posicionamiento
como socio de seguridad alternativo, las tensiones podrían aumentar "entre
París en Ankara, el Think tank que recuerda las acusaciones" en noviembre
de 2020 del presidente francés Emmanuel Macron hacia Turquía de debilitar los
lazos de Francia con África al jugar con el "resentimiento
poscolonial", así como el anunció la reducción del número de soldados
franceses presentes en el Sahel para 2023 con la reorientación de la operación
"Barkhane" iniciada desde 2014, principalmente en Mali y sin haber
podido frenar la creciente actividad de los grupos terroristas armados en el
Sahel.
"En Malí, que ha sido el
epicentro de los conflictos en el Sahel durante años, la huella militar turca
se limita a unos pocos programas de ayuda a la seguridad en la capital",
señala el ICG recordando que "en 2018, Ankara comenzó a dar la bienvenida
a oficiales malienses en Turquía para entrenarlos y equipar al ejército de Malí
con armas ligeras y municiones".
Recordando también la rivalidad en el
Sahel entre los Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Qatar, "un aliado cercano
de Turquía", el Think Tank informa "que un contrato concluido en
enero de 2020 con los EAU para la venta de 30 vehículos blindados Typhoon en
Malí [supuestamente tenía como objetivo] frustrar un plan de compra de helicópteros
franceses por parte de Qatar para el ejército de Malí”.
"Una intensificación de este
tipo de acuerdo con los emiratíes podría empujar a Turquía a involucrarse
más", dijo el ICG, pidiendo fortalecer la colaboración entre los
"rivales" en el Sahel.
- La posibilidad de colaboración
entre "rivales" en el Sahel
“Los diplomáticos occidentales
tienden a exagerar y subestimar la influencia turca. Un diplomático europeo,
por ejemplo, describe las actividades de Turquía en el Sahel como 'ofensivas'.
Además, este mismo diplomático destaca que hasta ahora, las intervenciones de
Ankara han sido bastante oportunistas y no forman parte de un plan estratégico
más amplio”, señala International Crisis Group.
"Las diferentes partes deben
evitar crear un nuevo campo de batalla en el Sahel", subraya el Think
tank, recordando "especialmente porque Francia debería reducir su
cooperación militar bilateral con los estados sahelianos, mientras que Turquía
debería seguir apoyando los esfuerzos multilaterales en el Sahel y limitar toda
la cooperación militar bilateral al adiestramiento de las fuerzas de seguridad,
lo que disiparía muchos rumores sobre sus intenciones”.
El International Crisis Group (ICG)
también pide a "los socios europeos [...] que superen su renuencia a
colaborar con Turquía", el grupo de expertos cree que "Ankara puede
contribuir a proyectos de infraestructura y desarrollo, así como a iniciativas
multilaterales apoyadas por Europa, mientras que los objetivos de Ankara en el
Sahel "se alinean en gran medida con los de Europa".
