Entre Todos D.
Bajan desde La Grita, estado Táchira, sorteando todo tipo de dificultades,
para traer al centro del país hortalizas
frescas, frutas, verduras y hasta dulces
típicos de Los Andes y de Colombia; en
el trayecto pasan por, al menos,12 puntos de control policial o militar donde
es un hecho conocido que deben pagar “peaje” en dinero efectivo o en especie. “Esto
nos cuesta un realero, que, ni modo, debemos cargarlo al precio final de la mercancía”,
le dice uno de los “gochos” a ETD, nos pide, por razones obvias, que no demos
su nombre.
“Pasamos más de 10 alcabalas y debemos pagar alrededor de 10
millones de bolívares por carro en cada una. Los retenes son de varios cuerpos
de seguridad”, dice.
En Carabobo, los ferieros se han venido haciendo un espacio, sus productos son frescos y más baratos. “20 por ciento menos”, señala Marisol Silva, una asidua compradora en esos puestos.
La “matraca” pica y se extiende.
La matraca no solo ocurre en la carretera; al parecer,
algunos funcionarios municipales, policiales y administrativos, participan del festín,
Entre Todos Digital ha recibido denuncias – que no hemos podido verificar- contra
funcionarios municipales (algunos de alto rango), pero, por supuesto, estas
cosas son difíciles de comprobar sin una detallada investigación policial, pero
los rumores son ensordecedores en esta materia, en Naguanagua, especialmente.
La gasolina, otra dificultad.
La escasez de la
gasolina es otro gran problema que afrontan los “gochos”. Se surten de gasolina
generalmente en Valencia, necesitan comprar cerca de 400 litros de gasoil para
cumplir con su periplo semanal a La Grita y así trabajar durante la semana. “Se
tanquea casi siempre en Valencia. Aquí tenemos que resolver como sea, porque en
carretera no se consigue combustible”, afirma otro de estos comerciantes.