Mauricio Montes
La controversia la desató hace unos
días John Kirby, el portavoz del Pentágono, al expresar que el Departamento de
Defensa se encontraba "vigilando el despliegue" de dos buques iraníes
que habían ingresado en el océano Atlántico.
Se trataría de dos barcos, el destructor Sahand y el barco base de
avanzada Makran, que entrarían en aguas latinoamericanas teniendo entre sus
posibles destinos Venezuela. Las respuestas del Estado iraní a las
declaraciones estadounidenses no se hicieron esperar.
"Por supuesto, advertimos de cualquier acción errónea y acoso a nuestros barcos, y consideramos una gama de reacciones ante cualquier acoso", expresó el portavoz del Gobierno iraní, Ali Rabiei.
Por su parte, el senador
republicano Marco Rubio atizó a través de su cuenta de Twitter la situación al
declarar que no debía sorprender "si en menos de tres semanas tenemos el
buque militar más grande de Irán y su buque de guerra más moderno (una corbeta
de misiles guiados) patrullando el Golfo de México".
La acusación de Rubio trata de
convertir en una amenaza para la seguridad de Estados Unidos el intercambio
comercial entre Irán y Venezuela.
El portavoz del Gobierno iraní, Alí
Rabiei, respondió que "Irán se reserva el derecho a celebrar lazos
comerciales en el marco de las leyes y regulaciones internacionales, y
considera que cualquier interferencia y seguimiento de estas relaciones es
ilegal y ofensivo".
Rabiei agregó, a propósito de la
declaración de que los buques transportan armas, que el país persa nunca
violará el derecho internacional. También recordó que "no hay ninguna prohibición sobre la
venta de armas por parte de Irán, y la Resolución 2231 [del Consejo de
Seguridad] lo estipula. Estados Unidos se esforzó en violar la resolución, pero
fracasó".
El politólogo venezolano Oswaldo
Espinoza, editor del blog Tablero Mundial, describe en exclusiva para
Sputnik las características de los buques iraníes que podrían cruzar el Atlántico con destino al Caribe y la
verdadera naturaleza de este nuevo episodio de tensiones militares y políticas.
— ¿Qué clase de buques se
dirigen a Venezuela?
Concretamente hablamos de dos de
los buques más nuevos de la Armada de Irán Se trata del destructor Sahand y del
barco base de avanzada Makran. Lógicamente con esos nombres tan impresionantes
no resulta difícil verlos como amenazas. Es necesario detenernos un momento y
conocerlos mejor.
En primer lugar, cuando pensamos en
un destructor se nos vienen a la mente el Arleigh Burke de Estados Unidos, con
más de 9.000 toneladas de desplazamiento y 96 celdas de lanzamiento vertical de
misiles, o el tipo 055 de China con 13.000 toneladas y 112 celdas. Pero el
Sahand desplaza solo 2.000 toneladas y despliega cuatro misiles antibuque y
algunos misiles de defensa aérea, además de un cañón naval de 76 mm,
ametralladoras y torpedos.
De hecho, según la clasificación de
la OTAN, podría considerarse una fragata ligera, aunque resulta más preciso
catalogarla como corbeta, más apropiada para la defensa litoral y la zona
económica exclusiva que para cruzar los océanos. En definitiva, un buque de
aguas verdes, según la jerga militar (a los destructores se les considera de
aguas azules).
Por su parte, el Makran es un
petrolero civil transformado en una plataforma para apoyar las operaciones de
la Armada de Irán aguas adentro, lejos de sus costas. No cuenta con la
protección característica de un buque militar, por lo que resulta bastante
vulnerable. Pero es grande y puede transportar carga, equipos y suministros. En
su configuración actual cuenta con una plataforma sobre proa para helicópteros y
lleva siete lanchas rápidas Peykaap II, que pueden estar configuradas como
torpederas o misilísticas de corto alcance.
— ¿Representan una amenaza
para EEUU, tal y como argumentan?
Tal y como puede verse, esta
agrupación naval no representa ninguna amenaza real o apenas creíble para
Estados Unidos o para sus aliados, si es que realmente pueden completar la
travesía oceánica.
De hecho, según Joseph Trevithick,
uno de los especialistas de la publicación estadounidense The Drive, en su sección The WarZone considera esta excursión
iraní más como un gesto simbólico con cierto alcance geopolítico para el país
persa, pues representaría su primera operación interoceánica. Y la capacidad de
operar y brindar protección a sus intereses incluso en el Caribe, además, en mi
opinión particular ayudaría a la propaganda iraní a demostrar que es como un
boxeador que puede golpear por encima de su peso y categoría.
Otro asunto es la especulación
sobre una hipotética carga de armas que Irán habría vendido a Venezuela,
llegando a insinuarse que las lanchas rápidas se quedarían en aguas venezolanas
como parte de nuestra Armada. En todo caso, de ser cierta tamaña especulación,
esta operación no sería ilegal, por cuanto el embargo de la ONU que impedía a
Irán comprar o vender armas dejó de estar en vigor en octubre de 2020. Esto sí
que puede resultar cuestionable, teniendo en cuenta la crisis tan profunda que
afecta a la inmensa mayoría de la población venezolana. La compra de armas, por
más que estas sean necesarias, sobre todo para nuestra debilitada Armada, no
sería bien vista en este momento.
— "La guerra es la
continuación de la política por otros medios", según Clausewitz. ¿Qué
otros hechos pueden estar ocultando la exagerada campaña sobre los buques
iraníes en aguas latinoamericanas?
Como ya se mencionó, la exagerada
campaña sobre los buques de Irán hacia Venezuela le sirve a Estados Unidos y a
sus aliados regionales —sobre todo a Colombia y a Chile, baluartes del
neoliberalismo y vasallos incondicionales de la potencia hegemónica, que
actualmente atraviesan por complejas crisis socio políticas internas— para
desviar la atención pública, centrando el foco de la opinión en la nueva
amenaza diabólica del eje del mal. Por otro lado alimenta la campaña de
descrédito contra Irán como estado forajido, al tiempo que también aleja un
poco los focos de la situación en Israel.
— Irán es una nación
bloqueada desde hace más de 30 años. Aun así, han logrado desarrollarse
industrialmente y hasta logran autoabastecerse. ¿Qué opina de este hecho?
Siendo una nación que optó por su
soberanía y autodeterminación, bien sabía la revolución islámica que sería
víctima de bloqueos, ataques y aislamiento de Estados Unidos y de sus aliados,
por lo que poco a poco comenzaron a trabajar en conseguir su soberanía e
independencia energética, industrial y militar.
A través de claras políticas de
estado y el esfuerzo coordinado de todos los sectores, se procedió a la
investigación y desarrollo, la ingeniería inversa y la inversión planificada
con la priorización centrada en eliminar la dependencia de aquellos insumos,
componentes y equipos que ya eran o podrían ser objeto del bloqueo occidental.
Así se consiguió con el tiempo la soberanía alimentaria y energética, se
obtuvieron importantes avances en materia tecnológica y farmacéutica,
consiguiendo además desarrollar su propio complejo militar industrial, lo que
le permitió mantener altas capacidades de defensa aun en el marco del embargo
de la ONU y el bloqueo de Estados Unidos y el occidente colectivo.
— ¿Qué debe aprender
Venezuela de Irán?
Venezuela tiene que aprender del
ejemplo iraní, pero tenemos lo que suelo llamar un problema cultural de fondo.
Hemos asumido como natural una cultura rentista y clientelar en el manejo de la
administración pública que ha sido naturalizada por la sociedad. De esta forma
para nuestros funcionarios resulta preferible importar todo, desde alimentos
hasta tecnología, sin importar que eso en definitiva nos haga completamente
dependientes y vulnerables ante cualquier agresión y bloqueo.
Aun habiendo vivido ya el sabotaje
al suministro de combustible y gas doméstico no nos
movimos para eliminar la dependencia de insumos importados, o al menos para
diversificar su procedencia. Tampoco para producir localmente los generadores y
demás elementos vitales del sistema eléctrico nacional, y menos aún para crear
aunque fuera un incipiente complejo militar industrial.
Si algo debe aprender Venezuela de
Irán es a acompañar el discurso soberano con acciones y políticas que promuevan
el rompimiento de los lazos de dependencia investigando, innovando, produciendo
y reconociendo la formación, los méritos y la experiencia de su talento humano.
Esto, unido a los inmensos recursos naturales de esta tierra bendita, puede
hacer de Venezuela una verdadera potencia regional. Se trata de comprometerse
con el pueblo y de trabajar codo con codo con la clase trabajadora, debatiendo
los grandes temas nacionales, desde el salario, hasta la defensa. Si Venezuela
hubiera alcanzado al menos la mitad de la soberanía energética, industrial y
militar de Irán, este bloqueo desmedido nos estaría afectando, pero sin lograr
arrastrarnos a esta situación de crisis multiforme y asfixiante.
Tomado de Sputnik / Rusia.
