La Cámara de Pequeños y Medianos Industriales y Artesanos de Carabobo, Capemiac, afirma que la voracidad fiscal de organismos nacionales, regionales y municipales, a lo que se le une el desconocimiento técnico de las inspecciones por parte de los entes que las ejecutan, atentan contra la producción de las pequeñas y medianas empresas, lo puede traer como consecuencia el cierre de muchas industrias.
Indican que las pymes carabobeñas se encuentran laborando a menos de 18 por ciento de su capacidad instalada, soportando las enormes fallas en los servicios públicos, suministro de combustible, problemas para adquirir materia prima y repuestos; así como una hiper inflación galopante y, además, solo están laborando solo 12 días al mes, situación que no es tomada en cuenta para el pago de impuestos.
Adicionalmente, el Seniat les exige un impuesto por
adelantado, pese a no tener garantías de producir para cancelar estos pagos; al
tiempo que los impuestos municipales tienen incrementos desproporcionados y la
calidad del servicio no es la esperada, tal es el caso del agua.
Con información de El Carabobeño / Valencia