Siria
denuncia que cortar el agua potable en Al-Hasaka por la ocupación turca
constituye un crimen de guerra y una violación de los derechos humanos.
“Este acto criminal apunta a desplazar a los ciudadanos sirios y responde a los objetivos expansionistas y coloniales del régimen turco”, dijo el jueves el representante permanente de Siria ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Ginebra (Suiza), Hussam Edin Aala.
Conforme al diplomático sirio, desde el 30 de noviembre, Turquía volvió a cortar el suministro de agua a la planta de Aluk, que es la principal fuente de suministro a más de un millón de personas en la ciudad de Al-Hasaka (noreste) y sus alrededores.
Además
de calificar tal hecho de una violación flagrante al derecho internacional y a
los derechos humanos, Aala ratificó que esta acción forma parte de las
prácticas sistemáticas del régimen turco destinadas a desplazar a los sirios de
las zonas que ocupa para imponer cambios demográficos en el marco de sus
objetivos expansionistas y coloniales.
Con
información de Hispan TV / Irán