La HRW advierte que el reconocimiento de la
soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental por parte de EE.UU. no varía
en lo relativo a su estatus ante la ONU.
“Las Naciones Unidas no reconocen la anexión del
Sáhara Occidental por Marruecos, y declararon que su posición permanece ‘sin
cambios’ a pesar del reconocimiento de Estados Unidos de la soberanía de
Marruecos sobre el territorio”, advirtió la organización pro derechos
humanos Human Rights Watch (HRW) en un comunicado emitido el viernes.
El subdirector de la división de Medio Oriente y África del Norte de HRW, Eric Goldstein, tras señalar que la mayor parte del Sahara Occidental ha estado bajo ocupación marroquí desde que España, su antiguo administrador colonial, se retiró en 1975, dejó bien claro que “ni el reconocimiento estadounidense ni la represión marroquí pueden quitarles a los saharauis el derecho básico a oponerse pacíficamente al Gobierno marroquí”.
En la nota de la organización internacional se
denuncia que Rabat está poniendo trabas al acuerdo suscrito en 1991
entre el Frente Polisario saharaui y Hasan II, el padre del actual rey
marroquí, Mohamed VI. Se comprometieron a celebrar un referéndum de autodeterminación
organizado por la Misión de Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara
Occidental, pero no ha sido posible, ya que no se ponen de acuerdo en el censo
para la votación pues Marruecos pretende que voten los colonos marroquíes
reubicados en ese territorio.
“Marruecos ha rechazado sistemáticamente ampliar el
mandato de la misión de mantenimiento de la paz de la Organización de las
Naciones Unidas (ONU) para el Sáhara Occidental para incluir la vigilancia de
los derechos humanos”, así como la celebración del referéndum acordado en
1991, lamentó la oenegé.
Las autoridades marroquíes
obstruyen sistemáticamente el trabajo de los grupos de oenegés y
activistas saharauis que abogan por la autodeterminación del Sáhara Occidental,
dijo Goldstein.
Denunció, asimismo, que las fuerzas de
seguridad marroquíes lanzaron a mediados de noviembre una operación de
represión contra los activistas saharauis, después de que estos bloquearan el
paso de El Guerguerat, origen del último episodio de las largas hostilidades
entre Marruecos y las autoridades de la República Árabe Saharaui
Democrática (RASD) a través del Ejército Popular de Liberación saharaui por la
soberanía del Sáhara Occidental.
