El mandatario iraní anunció que "ni
los petroleros, ni sus banderas eran iraníes".
El presidente iraní, Hasán Rohaní, ha
anunciado este sábado que EE.UU. mintió sobre la
incautación en aguas internacionales de cuatro petroleros que se dirigían a
Venezuela.
"Estados Unidos mintió sobre la
incautación de 4 envíos de petróleo de Irán en aguas internacionales. Ni
los petroleros ni sus banderas eran iraníes. Fue una mentira para encubrir
la humillación en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (por el embargo de
armas de Irán)", aseguró el mandatario, haciendo referencia a la derrota
que sufrió Washington en su intento de extender el embargo de armas de la ONU
sobre Teherán.
Sus declaraciones se producen un día
después de que el embajador de Irán en Caracas, Hojat Soltani, dijera que los
cuatro buques no tienen relación con Teherán.
"Otra mentira y guerra psicológica
de la máquina de propaganda de EE.UU. Los barcos no son iraníes, y ni
el dueño ni su bandera no tienen nada que ver con Irán. El terrorista
(Donald) Trump no puede compensar su humillación y derrota contra Irán con
falsas propagandas", enfatizó el diplomático.
La versión de EE.UU.
Por su parte, el Departamento de
Justicia de EE.UU. informó este viernes que, "con la ayuda de socios
extranjeros", incautó cuatro buques que transportaban combustible desde
Irán a Venezuela.
"Estas acciones representan la
mayor incautación de cargamentos de combustible de Irán por parte del
gobierno", comunicó. Según el país norteamericano, lo
incautado corresponde a un monto total de, aproximadamente, 1.116 millones
de barriles de petróleo, que está ahora bajo custodia estadounidense.
De acuerdo con las autoridades
estadounidenses, después de la ejecución de la orden de decomiso, "la
marina de Irán abordó por la fuerza un barco no relacionado en un aparente
intento de recuperar el petróleo incautado, pero no tuvo éxito". El
Comando Central de EE.UU. publicó un supuesto video de esa fallida operación.
Envíos desde Irán
Desde Irán, llegaron a Venezuela, entre el 23 de mayo y el 1 de
junio, 1,53 millones de barriles de gasolina y alquilato, a bordo de
cinco buques. El envío se llevó a cabo tras un acuerdo entre ambas naciones,
debido a los problemas que enfrenta la nación sudamericana para el refinamiento
de su crudo, puesto que depende de productos de EE.UU., país que decretó
la suspensión de su exportación a la nación bolivariana en los últimos meses.
Tras la llegada del último de los
cargueros, el portavoz del Ministerio de Exteriores de Irán, Abbás
Mousaví, declaró que Irán volvería a enviar petróleo a
Venezuela si Caracas solicitaba más suministros.
Fuente: R.T / RUSIA.
