"Se puede estar en tiendas distintas, pero se puede tener respeto y empatía", dijo el expresidente
El expresidente y actual senador uruguayo José
Mujica se defendió
de las críticas que el gobierno de Luis
Lacalle Pou hizo sobre su accionar en la política exterior. "No
me jodas", respondió, fiel a su estilo, en varias oportunidades. E ironizó
sobre los episodios que vivió con varios mandatarios durante su gestión.
En su columna radial en M24, impostando la voz, comentó:
"Dicen que la política exterior debe ser conducida por el interés del país
y no por afinidades ideológicas". Y agregó: "Se ponen serios y nos
critican a nosotros como si hubieran descubierto el agujero del mate, como si
hubieran inventado la rueda. Eso es lo que hacemos todos. Podemos tener
simpatía, concordancia, lo que se quiera, pero en la política exterior siempre,
todos los gobiernos luchan por tratar de, directa o indirectamente, arrimar
algunos porotos, algún garbanzo para los intereses del país, y siempre fue
así", dijo enfático.
"Nos endilgan que teníamos relaciones exteriores en
función de la concordancia ideológica", dijo Mujica. Y enseguida replicó:
"¿Cómo van a explicar que me comí un viaje a la Antártida con mi
compañera, junto a Piñera y su señora esposa, haciendo diplomacia presidencial,
bancándome el frío y todo.... ¿Sería por afinidad ideológica? No me
jodas".
Mujica puso más ejemplos de contactos que tuvo con otros
mandatarios. "Cuando [Enrique Peña] Nieto, el presidente de México, asume
y pasa por el barrio, le doy un asado que casi lo mato de tanto que comió en la
pecera de Suárez, y quedamos como chanchos. Yo tratando de tapar un agujero que
había hecho, alguna declaración y nos habían cortado la exportación de carne y
todo lo demás. ¿De la afinidad ideológica con Nieto? No me jodas".
¿Cómo van a explicar que me comí un viaje a la Antártida con
mi compañera, junto a Piñera y su señora esposa, haciendo diplomacia
presidencial, bancándome el frío y todo?
El expresidente prosiguió en esa línea. "La señora
[Hillary] Clinton. Ohhh... ¡Vino al cambio de mando cuando asumimos nosotros!
La jefa del Departamento de Estado me trajo un regalo, un cascote que no sé lo
que era, de vidrio. Muy amable la señora y me dice: 'Le voy a poner una
embajadora como usted precisa', y me puso una petisa morocha, de origen
dominicana, que se había criado en el Bronx [N: en referencia a Julissa
Reynoso]. Era abogada pero no parecía. Fue una craaa, pudo arreglar el lío de
las naranjas. Veinte años haciendo gestiones para vender naranjas. Lo arregló
por cuestiones personales", dijo.
Aún hoy recibo correspondencia del actual presidente de Colombia
Luego lanzó: "¡Ajá, yo tengo una afinidad ideológica con
la señora Clinton brutal! No me jodas con eso, no me jodan".
Mujica continuó diciendo que con Iván Duque, sigue en
contacto. "Aún recibo correspondencia del actual presidente de Colombia.
¿De la afinidad ideológica? Decidimos darle una mano, en lo posible, por el
conflicto que tenía [con la guerrilla armada en Colombia]".
"¿De qué afinidad ideológica me hablás con el puente
tres años cortado?", dijo Mujica aludiendo al conflicto con la administración
Kirchner por la instalación de la primera planta de celulosa en Uruguay.
Sobre el viaje que hizo a Finlandia, subrayó: "¡Fuimos a
hacer filo, porque había que hacer filo! Porque nada cae del cielo si no hacés
filo".
Respecto a la visita al por aquel entonces presidente de
España, Mariano Rajoy, indicó: "Me tuve que bancar una comida con el rey,
la reina, la mar en coche, [Mariano] Rajoy, y todo. Pero Rajoy me puso hasta un
avión para que me moviera dentro de España. ¿Sería afinidad ideológica con Rajoy?
¡No me jodas!".
¿De qué afinidad ideológica me hablás con el puente tres años
cortado?
Mujica le apuntó al oficialismo y su supuesto vínculo con los
medios comunicación. "Se inventa una historia y la empiezan a repetir. Y
como tienen grandes medios de prensa que le son afines, porque tienden a cortar
el bacalao para el mismo lugar, machacan, machacan y machacan. Después, lo que
empezó siendo un bolazo, se lo terminan creyendo".
Sobre la condición de Uruguay para negociar en el mundo,
señaló: "No existimos. Somos tomadores de precios en todo", por lo
que entiende que la actitud del gobierno "no debe ser llevarnos por
delante a nadie".
"Tenemos que tener relaciones con todos. Hasta con el
que se descuide, porque uno no sabe lo que pasa mañana. Y sobre todo, tratar de
tener buenas relaciones y tratar de no ser orgulloso y siempre de zurcir a
favor de los intereses que puedan ayudar al país", dijo Mujica. Y alegó:
"Este no es ningún descubrimiento del gobierno actual. Eso es la historia
de la diplomacia en el Uruguay".
Contó que este martes fue a Cancillería a visitar a Francisco Bustillo. "Lo fui a saludar sabiendo
perfectamente que tiene otra afinidad de carácter ideológico, siempre que ocupó
un lugar en el exterior sirvió a todos los uruguayos que pasábamos por ahí con
alguna responsabilidad, nos atendió como un caballero y como un eficiente
diplomático", enfatizó.
Se puede estar en tiendas distintas, pero se puede tener
respeto y empatía
Mujica también dijo que a Bustillo el cargo de canciller
"no le gusta un carajo", y que le deseó suerte y lo saludó.
"Porque esto no es una cuestión de afinidad ideológica", repitió.
"Se puede estar en tiendas distintas, pero se puede
tener respeto y empatía", dijo el expresidente. En ese instante, se
escuchó la voz de su esposa, la exvicepresidenta y senadora Lucía Topolansky,
que agregó: "[Julio María] Sanguinetti trajo a Fidel [Castro]".
Mujica agregó que fue Sanguinetti quien reconoció a China. "Rompía los
ojos no reconocer semejante país. Te guste o no te guste", dijo. El
expresidente terminó su alocución señalando: "No jodan. No sean
mentecatos".
Diario El País/GDA / Tomado de yahoo.es / España.
