El director de Datanalisis, José Antonio Gil Yepes, aseguró
estar convencido de que los venezolanos han aprendido cuáles son las medidas
económicas correctas tras vivir «demasiados años» con «políticas económicas
ruinosas socialistas, populistas y demagógicas».
«Ni siquiera tenemos que educar al pueblo porque ya se educó
a sí mismo observando los disparates que hemos vivido por demasiados años. A
quienes tendríamos que reeducar es a esa mayoría de políticos del gobierno y de
la oposición venezolana cuyos prejuicios ideológicos o intereses por evitar el
crecimiento de la empresa privada y de los trabajadores no les permiten pensar
o ser sinceros”, dijo.
En ese particular, mencionó que el ejemplo más patente de que
el ciudadano está claro de lo que hay que hacer es que «el 78% de ellos piensa,
cada vez que decretan un aumento del salario mínimo, que su poder de compra va
a caer, en lugar de crecer. Lo mismo ocurre cuando se pregunta: ¿cuál es el
efecto esperado de un nuevo control de precios? El 64% opina que los productos
van a desaparecer, serán bachaqueados y subirán de precios”.
Informó que Datanálisis realizó recientemente un estudio
donde preguntaron sobre la distribución y precio de la gasolina, “si estaría de
acuerdo con la privatización de la importación y distribución de la gasolina,
aunque eso significara que se vendiera a precios internacionales.
«Para nuestra sorpresa – dijo Gil Yepes – el 67% de los
respondientes están de acuerdo; mientras que solamente el 27% está en
desacuerdo; y cuando preguntamos por el responsable de la escasez de gasolina,
el 66% opina que se debe a la destrucción de la industria petrolera por el
gobierno de Maduro, solamente el 17% piensa que se debe a las sanciones
norteamericanas; y un magro 8% dice que se debe a la acción de la oposición
liderada por Juan Guaidó».
Los sueldos no alcanzan
Gil Yepes manifestó que le llamó la atención que el gobierno
de Nicolás Maduro estableciera que un lote de la nueva gasolina se venda a
precio internacional, mientras que algunos dirigentes de oposición argumentan
que no debe fijarse a ese precio, debido a que la mayoría de los venezolanos no
tiene con qué pagarlos.
“El problema no es que los precios de la gasolina y de otros
productos de consumo masivos sean referidos en dólares. El problema es que la
mayoría no gana lo suficiente para pagarlos”, aseveró Gil Yepes.
A su juicio, los gobiernos, en lugar de implantar políticas
económicas para que los ciudadanos tengan mayores ingresos, lo que hacen es
vender productos o servicios del Estado por debajo de su precio de mercado y
hasta por debajo de los costos de producción. “Por muchas décadas, los
gobiernos han engañado al pueblo, y este último se ha dejado engañar”.
Recalcó que dichas políticas son «absurdas y reaccionarias»
porque no permiten expandir el mercado. “Su producción se deteriora y terminan
desapareciendo, como ocurre con la gasolina, la electricidad y el agua y, así,
veremos el día que el Metro de Caracas deje de funcionar”.
¿Por qué los sueldos no alcanzan?
Reiteró su rechazo a control de precios de bienes y servicios
que ofrecen las empresas privadas por las mismas razones y porque esto condena
a los trabajadores y propietarios de esas empresas a recibir remuneraciones
ruines, bloqueando la inversión y la creación de nuevos empleos.
“La solución es elevar los sueldos en vez de bajar los precios
necesitamos identificar (primero) por qué los sueldos no alcanzan y por qué más
de un 50% de la fuerza laboral venezolana es informal”.
Para Gil Yepes las respuestas a estas dos preguntas tienen
que ver con la inflación (la mayor del mundo) y la baja productividad por
trabajador. “Estas limitaciones tienen tres causas: la monetización del
déficit, creación de dinero inorgánico, sin respaldo en la economía real; la
sobrevaluación de la moneda, que crea ventajas a las importaciones contra la
producción nacional y la caída de la inversión, empleo y producción privada”.
Explicó que esta secuencia es reforzada por el “error
político” de echarle la culpa de la inflación y del desempleo a las empresas
privadas para justificar dos situaciones más: “controlar los precios y declarar
la inamovilidad laboral. Esta salida no sólo es inicua contra la empresa y sus
trabajadores sino también contra los desempleados y trabajadores informales
que, por esa vía, nunca van a conseguir un empleo ni salarios dignos”.
Solución para los bajos precios
Gil Yepes señaló que unas soluciones para los bajos sueldos
“son la liberación de los precios, bajos aranceles y la dolarización de la
economía para eliminar la potestad de quien nos gobierne de monetizar el
déficit fiscal y de sobrevaluar el valor del bolívar frente al dólar”.
Añadió que “afortunadamente” se ha avanzado en la liberación
de precios y en la dolarización; “pero, estamos particularmente rezagados en la
dolarización de los salarios». «Esa es nuestra mayor deuda social como nación y
hacia allí necesitamos marchar si queremos evitar más sufrimientos entre los
menos favorecidos, diversificar nuestra producción, fuentes fiscales y
exportaciones”.
Consideró que la aplicación de estas políticas realistas son
“auto saboteada” por la creencia de la mayoría de los políticos de que es
necesario «proteger» a los pobres. “Pues se engañan los políticos que piensan
así. La mayoría de los ciudadanos están claros de que los están engañando
cuando los protegen contra esa realidad”.
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