Por Alexa Weibel
Omelet con papas fritas, preparado con solo tres
ingredientes: huevos, papas fritas y aceite de oliva; este platillo celebra al
mismo tiempo la funcionalidad y la inventiva. (Julia Gartland/The New York
Times; fotografía y estilización)
Incluso para quienes no han trabajado en un restaurante, el
concepto de una comida en familia quizá sea conocido: se trata de crear una
comida con sobras o ingredientes restantes de otras recetas para alimentar, con
gran ingenio, al personal del restaurante antes del servicio y, en la situación
ideal, establecer una conexión en la mesa. La frugalidad de este tipo de comida
puede resultar emocionante debido a su perfecta combinación entre hospitalidad
y funcionalidad, además de que ejemplifica la forma en que muchos estadounidenses
están preparando sus alimentos en este momento, pues una gran cantidad de
cocineros aficionados están mostrando preferencia por hornear focaccia, hacer
sus propios jardines de la victoria y aprovechar al máximo los ingredientes
básicos.
A pesar de ser pionero en la lujosa cocina modernista
característica del restaurante elBulli en España, en su libro de cocina “The
Family Meal: Home Cooking With Ferran Adrià” (Phaidon, 2011) el chef Ferran
Adrià les saca jugo a las restricciones. En él, Adrià explora los platillos que
creó especialmente para los empleados con Eugeni de Diego, chef principal del
restaurante. El libro presenta comidas accesibles que emplean listas cortas de
ingredientes, un tema que no se asocia por lo regular con restaurantes que han recibido
estrellas Michelin, pero que siempre es popular entre los cocineros domésticos
y en esta época se practica con renovado fervor.
El encanto del omelet de Adrià radica en su simplicidad: con
solo huevos, papas fritas y aceite de oliva, evoca los sabores de una elaborada
tortilla española, pero se arma y cocina en unos cuantos minutos.
Adrià recomienda utilizar papas fritas y huevos de la mejor
calidad posible, aunque la receta funciona con cualquier tipo de papas que
tengas en casa, incluso con algún sabor. La realización de la tortilla quizá
requiera un poco de práctica, pero las instrucciones son sencillas: bate los
huevos hasta que se sientan ligeros y hayas introducido aire, incorpora las
papas hasta que se suavicen un poco y después cocina con un poco de aceite de
oliva en un sartén antiadherente.
Lo único complicado es voltearlo. Hay que voltear el omelet
en cuanto empiece a cocerse la parte de abajo. Quizá te inquiete que la mezcla
luzca floja, brillante y nada cocida en la parte superior. Así que ármate de
fe, cubre el omelet con un plato y gira tus muñecas sin dudar por un segundo;
luego, solo desliza el omelet de vuelta en el sartén para que termine de
cocinarse (todo va a salir bien, y el suspenso de voltearlo forma parte del
deleite del platillo).
Puedes añadir un poco de cebollín finamente rebanado, una
pizca de pimentón de Espelette o paprika, un puño de queso manchego rallado o
cualquier otro queso que tengas a la mano, o sirve el omelet con una guarnición
de ensalada o fiambres. En cualquier caso, los añadidos son superfluos. Gracias
a su textura y sabor salado e intenso, este omelet de papas fritas que supera
cualquier expectativa no necesita nada más.
Creado por necesidad e inspirado en una gran inventiva, es
el tipo de alimento que es perfecto para estos tiempos; una pequeña victoria
sin importar cómo lo saborees.
—
Receta: Omelet con papas fritas de Ferran Adrià
Rinde de 4 a 6 porciones
Tiempo de preparación: 10 minutos
12 huevos grandes
170 gramos de papas fritas (unas 6 tazas)
2 cucharadas de aceite de oliva
Sal kosher y pimienta negra, para servir (opcional)
1. Abre los huevos en un tazón mediano y bate vigorosamente
durante unos 4 minutos, hasta que queden espumosos y se aclare su color (si
tienes un batidor de globo, es el momento ideal para utilizarlo: introducirá
mejor el aire que un batidor normal y requerirá la mitad del tiempo y el
esfuerzo; en cualquier caso, te dolerá el brazo después de la preparación, pero
tendrás como recompensa un omelet ligero y esponjado).
2. Vierte una cucharada de aceite en un sartén antiadherente
de 25 cm de diámetro y calienta a flama media.
3. Agrega las papas fritas a los huevos. Emplea una espátula
de plástico para incorporar con suavidad unas cuantas veces para que las papas
estén bien cubiertas. Deja que se humedezcan un minuto.
4. Vacía la mezcla en el sartén y utiliza la espátula para
esparcir las papas de manera que formen una capa homogénea, y después para
desprender el omelet de los lados del sartén.
5. En cuanto se cueza el fondo del omelet (apenas tomará un
poco de color y la parte de arriba no debe estar cocida por completo), después
de unos 3 a 4 minutos, cubre el omelet con un plato volteado o una tapa plana
grande. Mientras sostienes el plato con una mano y el mango del sartén con la
otra, voltea el omelet con un movimiento suave para que quede en el plato.
6. Agrega la otra cucharada de aceite en el sartén y a
continuación desliza con cuidado el omelet del plato, con el lado que falta de
cocer hacia abajo, para que se cocine en el sartén unos 2 minutos. Pasa el
omelet a un plato, rebana y sirve de inmediato.
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New York Times Company / Tomado de yahoo.es
