El 25 de marzo de 1911, tuvo lugar nuevamente uno de los
mayores desastres de la industria en Estados Unidos. 146 trabajadoras murieron
en un gran incendio de una fábrica textil a causa de derrumbes, quemaduras e
intoxicación por humo y otras se suicidaron al no tener escapatoria.
Los responsables de esas muertes fueron los propietarios de
la fábrica Triangle Shirtwaist, que habían sellado las puertas de las escaleras
y de las salidas para evitar que las empleadas robaran. Esta terrible tragedia
trajo importantes cambios en la legislación laboral y provocó el nacimiento del
Sindicato Internacional de Mujeres Trabajadoras Textiles.
