El país
suramericano podría ser el primero de la lista con el mayor éxodo poblacional
para 2020
La crisis de
la diáspora venezolana para este momento, según cifras con las que
coincide Michelle Bachelet, suma 4.933.920 de
ciudadanos que dejaron el país desde el 2015, cifra que puede elevarse y
superar a la migración de Siria, que actualmente es de 5.643.698.
En el caso de
Siria, su problemática comenzó en 2011, producto de una guerra civil, aún
activa, que generó el despliegue de la población a los países vecinos.
En Venezuela,
aunque no se vive una guerra, la situación lo aparenta debido a las cualidades
precarias que presenta el país como el agua, los alimentos, servicios
eléctricos y el poder adquisitivo.
Respecto a
este último, los datos registrados comenzaron en 2015, cuando 697.563
venezolanos (2,3% de la población) salieron del país, cifra que se
duplicaría en 2016 y arrojando como resultado dos años después 2,3
millones de venezolanos fuera.
Siria, por su
parte, luego de darse pie a la guerra, para 2013 registró 667.000
desplazados, que aumentaron a tres millones en 2014 y para el 2018
se obtuvieron cifras de 5,6 millones.
Lo que llevó
a Siria ocho años, a Venezuela le tomó cuatro.
¿La razón?
Según
el economista Dany Bahar,
lo que sucedió por la nación europea fue que se pudo contener y evitar
el aumento de los datos debido a los financiamientos.
Indicó que en
respuesta a la crisis de refugiados en Siria, la comunidad internacional
movilizó grandes sumas de capital, que alcanzaron la cifra de 7.400 millones de
dólares en cuatro años; y que para Venezuela, en un período similar, apenas se
han asignado 580 millones de dólares, lo que representó un per cápita de 1.500
dólares por cada refugiado sirio y 125 dólares por cada venezolano.
“La gran
diferencia se ve en términos de financiamiento. La crisis venezolana se
caracteriza por tener una cantidad de fondos internacionales muy baja comparada
con las otras crisis, no solamente la Siria, si no la de Sudán del Sur”,
explica.
Human Right
Watch considera que el éxodo venezolano ha sido el mayor en Latinoamérica en
las últimas cinco décadas.
En este
sentido, es importante añadir que Acnur y la OIM prepararon un plan regional de
respuesta a las necesidades de refugio y migración forzada venezolana, se llegó
a una cifra para 2019 de 732 millones de dólares, de lo cual solo se recaudó
52%. A esto, se le suma un flujo de gente indetenible que cada vez sale
con más condiciones de precariedad extrema.
Colombia y
Turquía son los que más han sentido el peso de la crisis en Venezuela y Siria,
que por su cercanía, han recibido un gran número de migrantes.
Pero Siria y
Venezuela además de ser similares en lo que respecta a la migración, también
son aliados de Rusia, lo que da a entender que a influencia de Vladimir Putin
va mucho más allá.
“Siria tiene
una conexión con Venezuela que no sólo es simbólica, sino que es directa en el lado
migratorio y en el lado de financiamiento”, apuntó para Voa Noticias, Joseph
Humire, experto en Seguridad Nacional y director del Centro para una Sociedad
Libre y Segura.
Las Naciones
Unidas advirtieron en 2019 que para finales de 2020 Venezuela podría llegar a
cerrar con 6,4 emigrantes; sin embargo, esta cifra puede llegar antes de
diciembre, dado que por el camino que arroja, este primer semestre del año el
país está propenso a sobrepasar a Siria y catalogarse como el país con
mayor migración mundial.
Cabe acotar
que, si la crisis venezolana empeora, la cifra del éxodo podría rondar los ocho
millones”.
Texto tomado de Venepress
