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14 marzo, 2020

Cómo los aliados de Maduro intentaron comprar el control del Congreso de Venezuela


Por Mircely Guanipa, Angus Berwick y Mayela Armas


CARACAS. (Reuters) - En enero, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, declaró una victoria al afirmar que los legisladores eligieron a su candidato como líder del Congreso, poniendo a su alcance la última institución independiente de la nación petrolera.
    Los opositores acusaron al mandatario de sobornar e intimidar a parlamentarios para evitar que su archirival, Juan Guaidó, fuera reelegido como jefe del Parlamento en la votación el 5 de enero.
    Una revisión de Reuters de las circunstancias que rodearon la votación histórica muestra que había evidencia para respaldar las acusaciones de los opositores.
    Una grabación previamente no revelada de una conversación entre dos legisladores, junto con entrevistas a una docena de legisladores y mensajes de texto no publicados, arrojan luz sobre la estrategia del oficialismo de hacer ofertas y amenazas para causar divisiones en la coalición que respalda a Guaidó.
    El gobierno de Maduro, bajo sanciones de Estados Unidos, negó haber usado la coacción, al igual que el diputado Luis Parra, la figura apoyada por el oficialismo para encabezar el Parlamento.

Una grabación revela que el 15 de diciembre a las 9 de la mañana, Kerrins Mavarez, un legislador venezolano de 34 años recibió una llamada telefónica de un reconocido político preocupado de que el gobierno conspirara para tomar el control de la Asamblea Nacional, dominada por la oposición.
La persona que llamó fue el diputado Luis Stefanelli quien sospechaba que aliados de Maduro estaban tratando de sobornar y asustar a legisladores para que respaldaran a Luis Parra.
Mavarez confirmó a Stefanelli que había recibido llamadas telefónicas de un emisario del gobierno que amenazaba con arrestarlo y le preguntaba cuánto dinero quería para cambiar de bando.
"Me siendo muy asustado", le dijo Mavarez al diputado, quien no identificó al emisario. Mavarez señaló que se había resistido a la oferta y le pidió a Stefanelli el apoyo de la oposición: "No me dejen solo en esto".
"Es importante para nosotros saber que contamos contigo", dijo Stefanelli en la grabación que compartió con Reuters prometiéndole a Mavarez que los líderes de la oposición lo respaldarían. "Tu posición marcará tu vida", le aseguró.
Para la votación del 5 de enero Mavarez ya había tomado una decisión. Se unió a otros 15 legisladores opositores para votar en contra de la reelección de Guaidó, y respaldó a Luis Parra, un político alineado con el partido socialista.
En una conferencia de prensa cuatro días después de la votación, Mavarez negó las acusaciones hechas por otros opositores de que aceptó sobornos y dijo que había actuado con "valentía", porque Guaidó incumplió sus promesas de solucionar la crisis económica y política del país.
Cuando Reuters le preguntó sobre la grabación, Mavarez no negó su autenticidad y dijo que ambas partes lo presionaron para que respaldara a Guaidó o Parra, pero votó "con plena libertad".
Acusó a opositores de organizar los mensajes amenazantes en diciembre para evaluar si estaba involucrado en la trama contra Guaidó. Un portavoz del líder opositor dijo que no se realizaron llamadas ni mensajes. Reuters no pudo determinar si Mavarez aceptó un soborno o quién hizo las llamadas.
Stefanelli dijo que grabó a Mavarez porque sospechaba que había sido "comprado", sin dar detalles.
Los representantes de Parra no respondieron a solicitudes de comentarios, tampoco el Ministerio de Información.

"¿CUÁNTO QUIERES?"
Los opositores entrevistados por Reuters dijeron que en diciembre los aliados de Parra buscaban unos 30 diputados -número necesario para tener la mayoría parlamentaria de 84 legisladores- e hicieron ofertas de hasta 700.000 dólares, escogiendo a parlamentarios que supuestamente tuvieran necesidades financieras y estuvieran frustrados con Guaidó.
Mostraron evidencia de tres casos que se detallan en esta historia.
"Fueron llamando primero a los que tenían dudas, los que estaban descontentos", dijo el diputado José Guerra, quien agregó que un legislador cercano a Parra, José Noriega, y que estuvo en la oposición, hizo muchas de esas llamadas. Noriega lo negó.
Diputados, analistas y personas cercanas al de gobierno dicen que Maduro quería aprovechar una baja en la popularidad de Guaidó para conseguir el control del Congreso, institución que le falta por dominar porque ya maneja al poder judicial y electoral y así tener una oposición flexible que pudiera aprobar la legislación requerida por su gobierno.