Nota de
prensa.
La diputada a
la Asamblea Nacional, Karin Salanova, denunció que se mantiene la cifra de casi
un millón de niños venezolanos que viven con algún familiar, producto de que
sus padres emigraron con la esperanza de mejorar sus condiciones económicas e
intentan establecerse en otros países.
La
parlamentaria, quien preside la comisión de familia de la Asamblea Nacional,
señaló que se mantiene las alarmantes cifras de esos niños que hoy “están a la
deriva”, quedando bajo el cuidado de abuelos, tíos, hermanos mayores o en
algunos casos hasta con terceros, como consecuencia de las erradas políticas
económicas que implemento el régimen de Nicolás Maduro.
“Vemos como
los niños en su etapa más linda como es la infancia, han tenido que dejar las
escuelas, porque se tienen que poner a trabajar, niños que no están haciendo
cosas propias de niños, como es estudiar y gozar con su derecho a la
alimentación y a la diversión, a jugar”,dijo Salanova.
Señaló que el
régimen de Nicolás Maduro no tiene una política de Estado que brinde protección
y atención a estos niños; sino a través de organizaciones no gubernamentales, y
federaciones internacionales como Fe y Alegría, son quienes están ejecutando
algunas medidas para la atención de niños que quedaron sin el amparo de sus
padres, producto a la diáspora venezolana.
“Los niños pudieran
entender que sus padres se tienen que ir, Sin embargo, no están preparados para
manejar el abandono de estos”, señaló la diputada.
“Algunos niños quedan en situación de calle,
porque sencillamente desaparecen los familiares, y otros quedan al resguardo de
otros familiares, pero con una situación muy precaria en términos económicos y
este fenómeno va a tener un impacto en los próximos años”, expresó la
parlamentaria.
“Estamos ante un problema de dimensión
nacional que no solo define a la Venezuela que somos hoy, sino la que seremos
dentro de 30 años, son niños que tienen sensación de abandono al ver partir a
papá, mamá o ambos”, declaró Salanova.