Desde que
Marruecos adquiriese su independencia en 1956 no ha dejado de expandir sus
fronteras, especialmente a costa de los territorios coloniales que España tenía
en la zona.
El mayor
punto de discordancia está en el Sáhara Occidental,
un territorio que España abandonó en 1976 sin atender a los requisitos de
descolonización de la ONU y cuya administración delegó en Marruecos y
Mauritania a través de los Acuerdos de Madrid,
sin validez alguna según el derecho internacional.
En la
actualidad, esta expansión y las confrontaciones con los vecinos, con especial
atención a Argelia, ha derivado hacia una política de hechos consumados,
también por la inacción de la comunidad internacional y la misión permanente de
la ONU que existe en el Sáhara Occidental —la MINURSO—, que si
bien todavía busca la finalidad que tiene encargada como es la celebración de
un referéndum, no se ha adaptado a los cambios producidos sobre el terreno, así
como tampoco en la política y la sociedad de la zona.
Fuente: E.O.M
