El presidente
de EEUU, Donald Trump, prevé desplegar más tropas estadounidenses en Arabia
Saudí para ayudar al reino a defenderse de Irán. Al igual que en Siria, todo
gira alrededor del petróleo, observan los analistas.
"Irán ha
seguido amenazando la seguridad de la región, incluso atacando instalaciones de
petróleo y gas natural en el Reino de Arabia Saudí", dijo el mandatario
estadounidense y añadió que, con el nuevo
despliegue, el número total de soldados
estadounidenses en Arabia Saudí ascenderá a unos 3.000.
Es un
"viraje muy interesante", comentó a Sputnik Víktor Nadein-Rayevski,
investigador principal del Instituto de Economía Mundial y Relaciones
Internacionales de la Academia rusa de Ciencias.
"Tras
el asunto sirio,
llega el saudí, y todo vuelve a girar en torno al petróleo", señaló el
también director del Instituto de estudios políticos y sociales de la región
del mar Negro y el Caspio.
Según el
analista, EEUU está interesado en asegurar las exportaciones estadounidenses de
petróleo.
"Los
estadounidenses no necesitan un aumento serio de los precios del petróleo ni
una caída grave, porque entonces los yacimientos, donde operan las empresas
estadounidenses, dejarán de ser rentables. Tal vez este hecho también juega un
papel", opinó Nadein-Rayevski.
El ataque con
drones contra instalaciones petrolíferas en Arabia Saudí en septiembre fue un
duro golpe para EEUU, observó el experto. "Es un claro fracaso de los
sistemas estadounidenses de defensa aérea. Necesitan rehabilitarse de alguna
manera de los fallos del sistema de defensa".
El analista
aseguró que la decisión del presidente estadounidense tendrá consecuencias
políticas.
"Sin
duda, el fortalecimiento de las tropas estadounidenses en Arabia Saudí pone en
tela de juicio los intentos de restablecer las relaciones con Irán. Parece que
ya no se proponen este objetivo, y la confrontación continuará", explicó
Víktor Nadein-Rayevski.
El 14 de
septiembre, varias refinerías en el este de Arabia Saudí fueron objeto de ataques con
drones. Los hutíes del
movimiento yemení Ansar Alá, contra los que lucha la coalición árabe con Arabia
Saudí a la cabeza, afirmaron que fueron sus combatientes quienes atacaron las
compañías saudíes. Sin embargo, EEUU afirmó que no existen indicios de que los
ataques se hayan lanzado desde Yemen y los imputó a
Irán. El país persa, por su parte, refuta las acusaciones.
Fuente: SPUTNIK
