La miembro
del Área de Nutrición de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición
(SEEN), la doctora Katherine García Malpartida, indica que la pauta de una
dieta 'detox' consiste "en una intervención de duración variable en la que
la alimentación se basa fundamentalmente en preparados de frutas y verduras y
se suele suplementar con productos comerciales que aportan diversos nutrientes,
antioxidantes y otros".
En un sentido
amplio, la alimentación 'detox' incluye "evitar posibles agentes
tóxicos ambientales, seguir una pauta de alimentación y de hidratación
adecuada, dando prioridad a los alimentos de origen vegetal, disminuyendo por
ejemplo las carnes procesadas, realizar ejercicio regular, disminuir el estrés
y tener una pauta de sueño adecuada", continúa la experta.
La finalidad,
confirma la experta, es "favorecer la 'detoxificación' de estas sustancias
por el organismo". Al mismo tiempo, se restringen otros alimentos,
"como carnes, lácteos, huevos y pescados, entre otros", agrega la
doctora García.
La pauta de
ésta dieta "se basa en que existen tóxicos en los alimentos y en el
ambiente que precisan diversos mecanismos de detoxificación, fundamentalmente
en el hígado", clarifica la experta, que sí reconoce que "algunos
nutrientes pueden favorecer el funcionamiento de estos mecanismos". Por
otra parte, como estas pautas aportan muy pocas calorías, "se han
utilizado también para favorecer la pérdida de peso",
manifiesta la miembro de la SEEN.
Sin embargo,
según afirma la doctora García, lejos de contar con una evidencia sólida, el
efecto beneficioso de las pautas 'detox' "no ha sido comprobado",
lejos de que es "indudable que hacer una dieta equilibrada, rica en
alimentos de origen vegetal, resulta beneficioso para la salud". En
concreto, la experta explica que "hay muy pocos estudios que hayan
evaluado en humanos la eficacia de estas pautas". No es la única
restricción para hablar de efecto positivo de las dietas 'detox': "en
general, la calidad metodológica [de los estudios] no es la adecuada",
lamenta la doctora García.
Las dietas
'detox' se basan en consumir productos libres de químicos, con el objetivo de
depurar el cuerpo humano. Estas dietas suelen ir suplementadas con otros
productos que aporten determinadas vitaminas.
La mayor parte
de estos estudios se han realizado en animales y las pautas y dosis utilizadas
han sido "muy variadas", informa la experta, lo que hace a estos
resultados imposibles de extrapolar a humanos. La experta resume la falta de
evidencia sobre los efectos positivos de este tipo de dietas con una revisión
sistemática, publicada en la revista de la Asociación Británica de Dietética,
que "concluye que no hay evidencia científica que apoye la
utilización de las dietas 'detox' para favorecer la eliminación de
toxinas o el mantenimiento de peso".
La pregunta a
la que debe darse respuesta es si realmente el organismo precisa una
desintoxicación. La experta admite que "estamos expuestos a multitud de
sustancias químicas y moléculas, contenidas en la naturaleza o producidas de
manera industrial" y que "muchas sustancias químicas utilizadas en el
pasado, como los insecticidas resultaron perjudiciales para la salud". Sin
embargo, "hoy en día no están permitidas", agrega la experta.
"La
regulación de la Unión Europea requiere un registro de cualquier sustancia
química que se utilice en un producto y que se evalúen los posibles registros
para la salud", explica la doctora García, que matiza que, actualmente,
"no hay datos que apoyen un efecto tóxico o perjudicial para la salud de
sustancias presentes en el ambiente o en los alimentos".
Posibles
efectos secundarios
Otra de las
razones que juegan en contra de las dietas 'detox' es que no están exentas de
efectos secundarios. "Siguen pautas muy variadas, pero en general resultan
pobres en proteínas. Una dieta hipocalórica debe aportar una cantidad
suficiente de proteínas para prevenir la pérdida de masa muscular y otros
problemas", apunta la experta.
Además de las
proteínas, también pueden comportar déficit de otros nutrientes. La
miembro de la SEEN menciona el zinc y el calcio, entre otros. "Las
personas mayores, en edad de crecimiento o con alguna enfermedad pueden ser
especialmente sensibles a estas deficiencias", dice la doctora. Por otro lado,
"existe una regulación sanitaria insuficiente de estas dietas y de los
productos que utilizan", concluye la experta.
Fuente:Econoticias.com
