Por Gokan GUNES /AFP - Tomado de yahoo.es
La oposición al presidente turco Recep Tayyip Erdogan se alzó
este domingo con la alcaldía de la estratégica Estambul, capital económica del
país y gobernada por el oficialismo desde hace 25 años, comicios que fueron
repetidos luego de que hace tres meses también se impusieran los opositores.
Los resultados difundidos por la agencia estatal Anadolu,
sobre el 99% de sufragios escrutados, daban la victoria al opositor Ekrem
Imamoglu con 54%% de los votos, contra 45%% del oficialista Binali Yildirim,
quien reconoció la derrota.
"Según los resultados mi concurrente Ekrem Imamoglu va
adelante. Lo felicito y le deseo buena suerte", dijo Yildirim.
Esta victoria marca "un nuevo comienzo" para
Turquía, se congratuló Imamoglu, de 49 años. "No fue un solo grupo o
partido, sino el conjunto de Estambul y Turquía los que ganaron estas
elecciones", añadió.
El presidente turco Recep Tayyip Erdogan felicitó al
candidato de la oposición y señáló que aceptaba el resultado tras haber
obtenido la anulación de un primer comicio realizado a fines de marzo.
"Felicito a Ekrem Imamoglu quien ganó la elección según
los resultados no oficiales", dijo Erdogan en Twitter.
Los habitantes de Estambul regresaron a las urnas tras la
anulación de los comicios de marzo, después de que el Partido de la Justicia y
el Desarrollo (AKP), la formación islamo-conservadora del presidente Erdogan,
presentara recursos por "irregularidades masivas".
La oposición, que rechazó esas acusaciones, denunció un
"golpe contra las urnas" y consideró los nuevos comicios una
"batalla por la democracia".
Más que una elección municipal, los comicios en Estambul
fueron una prueba sobre la popularidad de Erdogan y del AKP, en un momento de
graves dificultades económicas. "Quien gana Estambul, gana Turquía",
suele decir el presidente.
Para Erdogan estaba en juego conservar una ciudad con más de
15 millones de habitantes, capital económica y cultural del país, controlada
por su bando desde hace 25 años.
En las elecciones de marzo, el AKP también perdió Ankara, la
capital política, en un marco de complicada situación económica, con una
inflación del 20%, el hundimiento de la lira turca y la elevada tasa de
desempleo.
Erdogan, que al inicio de la campaña hizo gala de un perfil
bajo para evitar enardecer a sus opositores, volvió a salir al ruedo en los
últimos días, multiplicando los ataques virulentos contra Imamoglu.
Ante esta retórica polarizadora, Imamoglu volvió a apostar
por un discurso unificador, repitiendo como un mantra su eslogan enseña:
"Todo irá bien".
El presidente, que había hecho de las municipales del 31 de
marzo una votación sobre la "supervivencia de la nación", se esforzó
en las últimas semanas en minimizar su impacto, y llegó a afirmar que estos
comicios eran "simbólicos".
La oposición, ante el temor de fraudes, movilizó a un
ejército de abogados para vigilar las urnas. El colegio de abogados de Estambul
instaló un enorme cartel en la fachada de su sede llamando a "hacer
guardia por la democracia".
- El crucial voto kurdo -
Apenas 13.000 votos --entre más de ocho millones de
votantes-- separaban en marzo a Imamoglu e Yildirim, por lo que el AKP llamó a
todos los electores conservadores, algunos de los cuales se abstuvieron o
votaron por un rival islamista en marzo, pero también a los kurdos.
Estos, considerados decisivos, son objeto de una feroz
batalla. El AKP suavizó su retórica sobre la cuestión kurda en las últimas
semanas y Yildrim llegó a evocar el Kurdistán, una palabra tabú en su bando.
El jueves, los medios progubernamentales y el propio Erdogan
se hicieron eco de una carta de un jefe histórico del Partido de los
Trabajadores del Kurdistán, Abdullah Öcalan, en la que llamaba a la neutralidad
a los simpatizantes del partido prokurdo HDP.
Pero este denunció una maniobra del poder dirigida a dividir
a sus electores y llamó, como ya hizo en marzo, a votar por Imamoglu.
