Más o menos
todos tenemos en nuestra cabeza en qué consiste una vida sana. Pero, ¿cuántas
veces nos hemos excusado en vez de asumir nuestra responsabilidad por tener una
vida más saludable? Siempre es más cómodo hacer lo que no nos apetece,
argumentamos que nos falta tiempo, y los seres humanos, muchas veces, no
asumimos los problemas y nos esforzamos en camuflar los síntomas (dolores,
cambios de humor, o miedo, por ejemplo).
No obstante,
debemos ser conscientes de que nuestras acciones tienen consecuencias directas
sobre nuestra salud y, si no nos empeñamos en trabajar aquellos hábitos de vida
más saludables, no gozaremos de una vida plena, sana y de calidad. “Todo son
excusas que nos alejan de nuestra mejor versión. La realidad es que tenemos
otras prioridades u otros hábitos fijos que nos impiden afrontar y abandonar
esa zona de confort.
Hoy en día lo
tenemos todo al alcance de la mano, y sin embargo nos sentimos vacíos,
desconectados o, aplatanados. Hemos asumido como normal el padecer dolores y
enfermedades y sentirnos cansados, sin energía, fatigados, desmotivados. Pero
esto no es lo normal”, advierte el licenciado en Ciencias de la Actividad
Física y del Deporte Daniel Sánchez en ‘Hábitos saludables’ (Amat Editorial).
Con ello,
este experto enumera los 4 "hábitos fantásticos y saludables” para
revertir de nuestra vida esos hábitos sedentarios y faltos de su salud y los
que él considera “sus poderes especiales”:
1.- Actividad
física: aporta fuerza física y resistencia. Se trata de hábitos relacionados
con el movimiento, con el ejercicio y con el entrenamiento deportivo.
Todo son
excusas que nos alejan de nuestra mejor versión. La realidad es que tenemos
otras prioridades u otros hábitos fijos que nos impiden afrontar y abandonar
esa zona de confort.
“Los
beneficios del ejercicio van mucho más allá de lo físico, te proporcionará
beneficios tanto fisiológicos, como mentales y sociales. Ayuda por ejemplo a
prevenir multitud de enfermedades. Favorece el desarrollo de masa muscular, tan
necesaria para evitar la sarcopenia, y tener un metabolismo más acelerado y
mejores niveles hormonales. Mejora el rendimiento físico y aumenta los niveles
de energía y vitalidad. Aumenta la autonomía y la integración social, y mejora
la autoestima y la seguridad. Ayuda a controlar el peso y a mantener una
composición corporal saludable”, subraya el experto.
Pero, ¿cuánta
actividad física se recomienda? Sánchez subraya que, en términos generales, la
Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda realizar actividad física
aeróbica (correr, andar, nada, pedalear, o bailar, por ejemplo) de intensidad
moderada al menos 150 minutos por semana, o bien 75 de actividad intensa por
semana, como el crossfit o las pesas, por ejemplo, o bien una combinación de
ambas.
2.-
Nutrición: Nos da la energía, chispa y vitalidad que necesitamos a diario.
Según advierte Sánchez, se ha producido un incremento de casi el 10% de los
valores de sobrepeso y de obesidad en los últimos 15 años, que no muestran
indicios de ser revertidos, sino todo lo contrario.
“No es
cuestión de hacer dietas, sino de aprender a alimentarnos para nutrirnos y a
estar sanos de verdad. Evita los alimentos ultraprocesados; sigue la dieta
mediterránea; compra de forma inteligente en el supermercado; incorpora tantos
alimentos frescos, naturales y de temporada como te sea posible; elimina
aquellos alimentos de los que sospechas que no te sientan bien; consume frutos
rojos naturales y especias a diario; intenta no consumir alcohol de forma
regular; ningún alimento tiene capacidad por sí solo de hacerte engordar o
adelgazar”, subraya.
3.-
Bienestar: Trabajar por tener bienestar nos aportará fuerza mental y belleza
física. A su juicio, tener bienestar es sinónimo de tener la mente en su sitio,
relajada y sin estrés, ni ansiedad, ni agobios ni miedos.
“También
necesitas verte bien en el espejo y tener una correcta higiene y, aunque te
parezca menos importante, favorecer el medio ambiente es indispensable para que
te sientas bien como persona. Todos vivimos en el mismo planeta. Trabajando por
dentro se ven reflejados buenos resultados por fuera. Aleja el estrés de tu
vida. Pasa tiempo en contacto con la naturaleza, practica yoga y meditación,
reduce la cafeína, consume cúrcuma y jengibre, desconecta de la tecnología,
date un baño caliente con espuma y música relajante. Medita y haz mindfulness.
Duerme con calidad. Madruga, que te va a venir bien”, relata Sánchez.
4.-
Desarrollo personal: Nos da flexibilidad, empatía e inteligencia emocional, en
el trabajo, en las relaciones sociales. Es un aprendizaje continuo que no cesa
a lo largo de nuestra existencia. Con ello, recomienda trabajar la inteligencia
emocional, el aprender a perdonar, el ser agradecido, el sonreír, leer más y
mejor, entre otras cosas.
“No busques
el éxito. No busques ser feliz. Si quieres tener más momentos de felicidad en
tu vida pon en práctica los siguientes consejos: No busques la felicidad y no
te dejes llevar por los gurús que te dicen que hay que ser felices a toda
costa. Si te exiges encontrar algo tan subjetivo como la felicidad, y no la
encuentras, te frustrarás y será peor el remedio que la enfermedad. Vive la
vida sin necesidad de tener cada vez más bienestar material. Si no eres feliz
con dos coches, una familia, y un buen trabajo, mira dentro de ti y analiza qué
te está faltando o sobrando en tu vida”, señala.
Fuente: ECOticias.com
