Hasta el
momento se desconoce la magnitud de los daños, al parecer, el fuego empezó en
la parte superior del emblemático templo, uno de los símbolos de la capital de
Francia y visita obligada para millones de turistas.
A la hora de redactar esta
nota se había derrumbado la aguja de la catedral y los bomberos seguían en el
lugar.
