David Biller y Patricia Laya
(Bloomberg) -- Según el Fondo Monetario
Internacional, la tasa de desempleo de Venezuela se está elevando a niveles
nunca vistos en el mundo desde el final de la guerra de Bosnia hace más de dos
décadas.
El desempleo
alcanzará el 44,3 por ciento en 2019 y afectará a casi la mitad de la fuerza
laboral de Venezuela en 2020, dijo el FMI en su informe Perspectivas Económicas
Mundiales publicado el martes. La falta de empleo en Bosnia y Herzegovina llegó
al 50 por ciento en 1996, inmediatamente después de su guerra interna de 3 años
y medio, según la base de datos del organismo multilateral.
La crisis
venezolana es una de las catástrofes económicas más profundas que haya sufrido
una nación fuera de la guerra. Solo este año, la producción de la nación andina
se reducirá en un cuarto, la mayor a nivel mundial desde el inicio de la guerra
civil libia en 2014, según el FMI. La contracción se ha vuelto tan grande que
está generando un "arrastre considerable" en el crecimiento no solo
en América Latina, sino también en los mercados emergentes en general.
Muchas
empresas y tiendas permanecen cerradas en lo que alguna vez fueron los
distritos comerciales más concurridos de la capital, Caracas. Dentro de los
barrios de Sabana Grande y Las Mercedes, pocas personas deambulan las tiendas
cuyos estantes están completamente vacíos o abarrotados con un solo producto.
El personal básico difícilmente puede sobrellevar la escasez y la hiperinflación;
a la tasa actual, el salario mínimo mensual de un empleado de 18.000 bolívares
(US$5,50) no es suficiente para pagar una Cajita Feliz de McDonald’s.
Un índice que
sigue las ofertas de empleo en Venezuela cayó un 42 por ciento en marzo en
comparación con el mismo mes del año anterior, según la consultora
Econometrica.
Arrastre
venezolano
Debido a que
Venezuela afectó la producción de la región, sumada a una perspectiva más débil
tanto para Brasil como para México, el FMI redujo su pronóstico de crecimiento
para América Latina y el Caribe en 2019 a 1,4 por ciento, frente al 2 por
ciento anterior.
En las dos
economías más grandes de América Latina, la escasa actividad y la inflación
moderada indican que los bancos centrales de Brasil y México pueden mantener
una política monetaria acomodaticia, informó el FMI, y agregó que en México
existe "un margen para reducir las tasas si es necesario".
*NOTE: El
jefe del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI dijo en enero que
esperaba una contracción en 2019 acorde al pronóstico de disminución del 18%
para 2018, pero no actualizó el pronóstico oficial.
Nota Original:Venezuela Unemployment Nears That of War-Ruined
Bosnia, IMF Says.
