Por Gustavo Hernández Salazar*
Veo en varios
medios de comunicación que la vicepresidenta de la República Oriental del
Uruguay, Lucía Topolansky, acaba de proponer varias ideas que, en nuestra opinión,
pudieran contribuir a solucionar la crisis venezolana. Topolansky, básicamente propone
unas elecciones que relegitimen tanto al presidente como al poder legislativo
venezolano; estas elecciones deberían, según lo propuesto, ser supervisadas por
Naciones Unidas (ONU). ‘’Entendemos que es el único organismo internacional con
autoridad para intervenir en esta situación, porque la Organización de Estados
Americanos (OEA) ha tomado partido por una de las partes’’, señaló la actual
senadora en declaraciones dadas a la radio ‘’La Red’’ de Argentina.
Indicó
también la esposa de José “Pepe” Mujica, ex presidente de Uruguay, que las elecciones
que propone deben ser convocadas en un tiempo “cortísimo” y coloca como plazo
máximo tres meses.
Igualmente
señala, que durante el periodo de transición debe designarse, suponemos que por
la Asamblea Nacional, previo acuerdo político, un jefe del ejecutivo que no
represente a ninguna de las dos partes. La experimentada dirigente uruguaya afirmó,
seguidamente, que para que estos comicios sean libres, tienen que realizarse “sin
presos políticos y con todos los partidos legalizados”.
Para nosotros,
las propuestas de la senadora del Frente Amplio deberían ser revisadas con
mucha atención por la oposición, dado que ellas contienen las aspiraciones más
importantes de los que adversamos a Maduro: elecciones confiables y en un breve
plazo, libertad de los presos políticos, rehabilitación de todos los partidos
y solución pacífica de la crisis.
Las ideas de
vicepresidenta uruguaya tienen una ventaja adicional: Vienen de una de las más prestigiosas dirigentes de la
izquierda de América Latina. ¿Cómo podría Nicolás Maduro rechazarlas sin pagar
un altísimo costo político e incrementar su desprestigio?
La propuesta Topolansky, sencilla y práctica,
cargada de sentido común, eso que ha perdido buena parte de nuestra clase
política, abre un camino para solucionar el terrible drama que hoy padece la
sociedad venezolana de manera civilizada, y así dejar con las ganas a todos los
que apuestan a la guerra civil como salida al horror que hoy vivimos.
*Exdiputado
al Parlamento Latinoamericano, dirigente de Alternativa 1 / JUNTOS.
