Por: Aldeni Viloria Ortega*
Recién comienza el año 2019, viene cargado de esperanzas, retos,
oportunidades y sabiduría para quienes buscamos un cambio de gobierno, para Venezuela
sumida en la catástrofe, el abandono, la decidía, la muerte, la ineficiencia,
el desastre y la corrupción, que en manos del Zar de la burocrática hegemonía
roja; Nicolás Maduro Moros, presidente de la República Bolivariana de
Venezuela, hace del país un hervidero social.
Por un lado el pueblo de Venezuela se encuentra
desmotivado, desmoralizado, desorientado, desorganizado y golpeado por la grave crisis económica,
política y social inducida en el país por la mala praxis ideológica de la
oligarquía burocrática que dirigen tanto el Zar de la burocracia y la
catastrofe Nicolás Maduro, como el energúmeno y presidente de la espuria
Asamblea Nacional Constituyente (ANC) Diosdado Cabello Rondón; extremista del
catastrófico Gobierno madurista.
Por otro lado
vemos a un gobierno madurista incapaz de resolver la catastrófica situación que
arropa a la nación, producto de su arrogancia y empírica formación ideológica y
el no reconocimiento de sus desaciertos y equivocaciones en la implementación
de políticas fracasadas tanto en lo económico, como en político y social, que
han llevado a la nación sudamericana al hoyo de oscuridad en el que se
encuentra hoy.
Por otra
parte la oposición venezolana esta desarticulada, fracturada, fragmentada y
dividida, donde se nota una parte de la oposición conformada por un grupo
minúsculo pero real, de la corriente de María Corina Machado, creyendo en
caminos extremistas que no conducen al quiebre del régimen autoritario
madurista, que con sus voces extremistas solo están enajenando a la oposición y
llevándola a un callejón sin salida del todos contra todos, que apuesta a la
intervención militar extranjera, que apoya el tutelaje por parte de otros
países, que no cree en el voto como herramienta política para salir del gobierno
burocrático rojo que oprime al pueblo de Venezuela con su mala praxis. Así
mismo vemos otra parte de la oposición, no menos democrática conformada por
varios movimientos civiles y partidos políticos; (Frete Amplio, ExMUD, AD, PJ,
UNT, VP), entre otros), que ara sobre la improvisación, que no cree en
elecciones como herramienta poderosa en la lucha política, que no aprende de
los errores ya cometidos en el pasado. De igual forma esta la corriente de
oposición democrática (Concertación por el Cambio, entre otros), que cree y está
activa en la ruta democrática, dialoguista, pacifica, constitucional y
electoral, haciéndole frente a los avatares de la locura maximalista del
hegemónico régimen de maduro, que busca sacar el país del desastre en el que se
encuentra, pero que no ha sido capaz de articular una estrategia de conexión
con el país para encaminar al pueblo en la organización de esta ruta.
Lo cierto es
que lo que ocurre con toda la oposición venezolana que incluye al chavismo
disidente, UPP89, Plataforma Alternativa Bolivariana (PAB), entre otros
factores, no tiene precedentes ya que han entrado en un espiral
auto-destructivo, donde se le deja el terreno libre al Zar de la burocracia y
la corrupción; Nicolás Maduro, para que haga lo que se le da la gana con las
instituciones, la constitución y la nación, provocando el colapso del país.
Toda la
oposición debe unificar fuerzas e ir todos juntos por el camino correcto,
canalizando esa conexión del descontento a lo largo del país y promover una
estrategia clara, creíble y ejecutable a corto, mediano y largo plazo, en el
marco de una ruta pacifica, dialoguista,
democrática, de unión nacional, constitucional, de protesta pacífica, de
conexión con todo el pueblo de Venezuela incluyendo al chavismo descontento a
lo largo del país, para retomar la presión interna más allá de la presión
internacional.
Toda
dictadura genera diferentes formas de enfrentarla y Venezuela no puede ser la
excepción, por eso mi mensaje para los factores de la oposición democrática;
Concertación por el Cambio, Frente Amplio, ExMUD, AD, UNT, PJ, VP, COPEI,
Bertucci, entre otros, así como al chavismo disidente, UPP89, PAB, entre otros
factores del chavismo/madurismo descontento, que llego la hora de reagrupar a
todo el pueblo venezolano que anhela un cambio de gobierno, en un solo bloque
de oposición democrática y reencontrarse dejando las diferencias ideológicas de
lado, para direccionar la recuperación de Venezuela sin perder el foco; la joya
de la corona, separándose de las
apetencias personales para, así lograr extirpar el cáncer enquistado en Miraflores,
que tanto daño y desgracia ha traído al país. Todos juntos somos necesarios
para acabar con la hegemonía roja que hoy gobierna el país.
*Dirigente
Político de JUNTOS La Venezuela Que Viene, región Los Andes.
