Para saber si en los próximos 30 años seremos capaces
de alimentar al mundo sin destruirlo, un equipo internacional del
que ha formado parte Luis Lassaletta, investigador de la Universidad
Politécnica de Madrid (UPM), ha evaluado y cuantificado a escala global las
necesidades de fertilizantes nitrogenados que tendría la producción agrícola
necesaria para alimentar a toda la población mundial.
Teniendo en cuenta diferentes escenarios socioeconómicos
futuros, los investigadores han concluido que existe un escenario en el que
seríamos capaces de alimentar al planeta con un nivel de contaminación menor al
actual, es decir, de manera sostenible. Sin embargo, para conseguirlo es necesario
el compromiso y trabajo de múltiples sectores de la sociedad porque, de lo
contrario, el deterioro medioambiental del planeta sería demasiado grave.
El futuro de la sostenibilidad de la agricultura está
por decidir. La necesidad de fertilizantes nitrogenados en 2050 y sus
efectos sobre el medio ambiente se mueven en una horquilla que va desde la
sostenibilidad hasta un inasumible deterioro medioambiental. El nitrógeno es
uno de los nutrientes básicos de los organismos vivos y su utilización en
agricultura como fertilizante añadido a la tierra ha crecido progresivamente a
lo largo del siglo XX.
Sin embargo, su uso no eficiente hace que el nitrógeno que no
queda recogido en el cultivo principalmente en forma de
proteína pueda ser emitido de diversas formas dando lugar a contaminación del
aire (en forma de amoniaco), incrementando el cambio climático (por el óxido
nitroso) o contaminando el agua (por nitratos). Por lo tanto, de cara a un
futuro sostenible, es necesario minimizar las emisiones de nitrógeno procedentes
de la producción agrícola.
Con el objetivo de predecir cuál podrá ser la situación de la
producción agrícola mundial dentro de 30 años, un equipo de investigación
liderado por el profesor José Mogollón, de la Universidad de Utrecht (Países
Bajos), en el que ha participado el experto de la UPM, ha evaluado los futuros
aportes de nitrógeno reactivo a las tierras de cultivo mundiales en diferentes
escenarios.
Teniendo en cuenta diferentes escenarios socioeconómicos
futuros, los investigadores han concluido que existe un escenario en el que
seríamos capaces de alimentar al planeta con un nivel de contaminación menor al
actual, es decir, de manera sostenible.
Alimentar al mundo con menos contaminación
La demanda futura de alimento depende de muchos factores, por
ejemplo: los cambios de población, los avances tecnológicos, el comercio y la
cooperación, los cambios en la dieta como consecuencia del crecimiento
económico… Todos estos elementos son tenidos en cuenta en los denominados
Shared Socioeconomic Pathways (SSP en sus siglas en inglés), escenarios futuros
que integran todos estos factores socioeconómicos que muestran diferentes
potenciales evoluciones de nuestras sociedades desde hoy hasta 2100.
La parada más habitual es hacer un análisis en 2050. Son
estos escenarios los que han sido tomado como base por los investigadores para
evaluar y cuantificar el aporte de nitrógeno que necesitará la producción
agrícola mundial en las diferentes situaciones planteadas por los SSPs.
Los resultados del trabajo muestran que solo uno de los cinco
escenarios planteados, el conocido como “paradigma del crecimiento verde”,
sería compatible con un sistema agroalimentario sostenible a escala global.
Este escenario asume un menor crecimiento poblacional, unas dietas más equilibradas
y unos sistemas agrícolas más eficientes y sostenibles. El resto de
escenarios pronostican un aumento significativo en el uso de los fertilizantes
sintéticos de nitrógeno para impulsar la producción agrícola, y este aumento en
la demanda debido a las malas alternativas socioeconómicas podría producir un
deterioro ambiental grave en 2050.
En opinión de Luis Lassaletta: “Si finalmente tomamos la vía
que nos llevaría a usar más del doble de fertilizante que en la actualidad, las
consecuencias serían tremendamente negativas. Sin embargo,” continua “existe un
escenario en el que podríamos alimentar al mundo con un nivel de contaminación
inferior al actual. Por tanto, hay una puerta abierta a la esperanza pero que
requiere el compromiso y trabajo de múltiples sectores de la sociedad.”
Referencia bibliográfica:
JM Mogollón, L Lassaletta, AHW Beusen, HJM van Grinsven, H
Westhoek, AF Bouwman, Assessing future reactive nitrogen inputs into global
croplands based on the shared socioeconomic pathways Environmental Research
Letters, Volume 13, Number 4 (2018)
Fuente: ECOticias.com
