Sólo dos meses después de que el Grupo Intergubernamental de
Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) advirtiera de que quedan doce años
para salvar el futuro del planeta y no superar 1,5ºC la temperatura
global, la Cumbre Internacional del clima (COP24) finalizó sin
ninguna promesa clara para el aumento de la acción climática, ya que sólo se
lograron avances parciales en cuestiones de procedimiento.
A pesar de las expectativas que había en esta COP, y aun
habiéndose aprobado el libro de reglas que recoge la implementación del Acuerdo
de París, no se ha acordado un compromiso colectivo claro para mejorar los
objetivos específicos para la acción climática (Contribuciones Determinadas a
Nivel Nacional, NDCs).
Según la Directora Ejecutiva de Greenpeace International,
Jennifer Morgan, “Un año de desastres climáticos y una terrible
advertencia de los mejores científicos del mundo debería haber conducido a
mucho más aquí en Katowice. En vez de eso, los gobiernos han defraudado al
mundo otra vez. Han ignorado la ciencia y, al hacerlo, han ignorado la difícil
situación de las personas vulnerables. Reconocer la urgencia de una mayor
ambición y adoptar un conjunto de normas para la acción climática no es
suficiente cuando naciones enteras se enfrentan a la extinción.
Sin una acción inmediata, ni siquiera las normas más
estrictas nos llevarán a ninguna parte. La gente esperaba acción y eso es lo
que los gobiernos no lograron. Esto es moralmente inaceptable y ahora deben
llevarse consigo la indignación de la gente y volver a la cumbre del Secretario
General de la ONU en 2019, con unos objetivos de acción climática más
ambiciosos” Greenpeace insta a los gobiernos a que intensifiquen sus acciones
de inmediato y demuestren que han escuchado las demandas de los pueblos de todo
el mundo.
El informe del IPCC deberá ser la llamada a la acción; una
acción que se ajuste al ritmo y la escala de la amenaza. Greenpeace reconoce el
trabajo de la delegación del gobierno de España, con la Ministra Teresa Ribera
al frente, por su trabajo de facilitación entre las partes en el proceso de la
COP y por haberse unido desde el principio a la Colación de Alta ambición
climática. Sin embargo, es necesario que intensifique sus esfuerzos contra el
cambio climático y que se reflejen en acciones reales.
La COP no ha dado el resultado que se necesita. España es uno
de los países más afectados en Europa y el gobierno de Pedro Sánchez, con todos
los grupos políticos en el Congreso, debe empezar por aprobar una ley y un plan
de clima y energía con los que se eliminen las subvenciones a los combustibles
fósiles, se aprueben los objetivos para un sistema eléctrico prácticamente
renovable al 100% en 2030 y se incluya el cierre de todas las térmicas de
carbón en 2025, como muy tarde” ha declarado Tatiana Nuño, responsable de la
campaña de cambio climático de Greenpeace, presente en Katowice.
Si París fijó el destino, el nuevo libro de reglamentación es
la hoja de ruta para llegar allí con reglas y normas comunes vinculantes para
la transparencia y la revisión, que garantizan una mejor comparación para medir
la acción climática y tiene en cuenta las preocupaciones de los países
vulnerables.
Llegar a él ha sido todo un reto y demuestra la determinación
de las principales economías emergentes de aumentar esfuerzos. Además,
proporciona un claro apoyo al multilateralismo, mostrando que, a pesar de la
turbulenta geopolítica, todavía es posible contar con normas sólidas. Estas
reglas ahora proporcionan una columna vertebral al Acuerdo de París y aseguran
que los países, con el tiempo, asuman mayores responsabilidades y rindan
cuentas.
“Seguimos siendo testigos de una división irresponsable entre
los estados vulnerables y los que bloquean o ralentizan la acción climática. La
gente está indignada por esta injusticia y está presionando a sus líderes para
que actúen, mientras toman por sí mismos medidas para defender sus hogares.
Estas personas son la esperanza de nuestra generación y los gobiernos deben estar
con todas ellas”, ha concluido Morgan.
Fuente: ECOticias.com
