Por Janet
Yucra / Texto tomado de Caraota Digital
“A Maduro no le
importa si los venezolanos se quedan o se van, prosperan o mueren de
hambre”, aseguró el semanario The Economist, en un artículo
publicado este sábado 15 de diciembre.
“Venezuela ha sido mal administrada y saqueada por sus
gobernantes”, agregó el artículo y aseveró que Maduro ha sobrevivido a un
colapso económico nacional. Es una lección sombría para el mundo”.
En el escrito, se afirmó que “el colapso de Venezuela no es
el resultado de los bajos precios del petróleo, y aún menos de las sanciones
impuestas por los Estados Unidos”.
Afirmó que “otros productores de petróleo han hecho frente a
los precios bajos y las sanciones que afectan principalmente a los líderes
individuales del régimen”.
“Chávez despilfarró un auge petrolero, tomó prestado
imprudentemente”, dijo. “Venezuela es ahora el país más endeudado del mundo.
Sus obligaciones externas equivalen a cinco veces sus exportaciones”, aseveró
el escrito, citando al economista Ricardo Hausmann.
Afirmó The
Economist que una situación como la que se vive en Venezuela
“significaría la caída del gobierno”. Aseguró que para evitar esto “Maduro ha
tomado precauciones para evitar ser expulsado. Los principales partidos de la
oposición están prohibidos, sus líderes en la cárcel, en el exilio o
intimidados”.
Destacó que “la tortura de prisioneros es común. La
Asamblea Nacional se ha reducido a una organización impotente”.
En el artículo se resaltó que “Venezuela ahora también se
parece a Cuba de otras maneras. Aquellos con acceso a dólares pueden comprar
libremente. La mayoría depende de las raciones alimentarias estatales,
distribuidas a través de una tarjeta”.
Tanto se asemeja Venezuela a Cuba que “la oposición
está empezando a parecerse a los grupos disidentes, desorganizados y divididos”
de ese país.
