Por Eduar Yépez*
Llamar para
pedir una bombona de gas y esperar su entrega va quedando como un recuerdo, la
mayoría debe pernoctar en llenaderos o lugares improvisados de venta cargando
las bombonas a pié largos trechos, en moto o lo que se aparezca, lo que era la
excepción, hoy es la regla.
Pese a que
muchos usuarios tienen código de cliente y están registrados en PDV Gas
Comunal, esto no les garantiza el despacho, al contrario, pareciera que
realizar un pedido sólo contribuye a alimentar el círculo de corrupción del
bachaqueo del gas. Llenaderos de PDV Gas Comunal despachan de forma
indiscriminada sólo en los operativos eventuales, pero de resto, es “contra
pedido”, es decir, una vez el cliente se identifica y hace el pedido vía
telefónica o en oficinas, se genera una factura y se ordena el llenado del
cilindro requerido, luego es entregado al repartidor para entregarlo al
cliente. Ahora bien, es el caso que un “cliente" le facturaron en mayo su
pedido y aún en septiembre no se le ha hecho entrega, por enésima vez le toman
un reclamo. ¿Qué sucede? Dicho pedido cada vez aparece entregado, ¿A quién?
Pues, algunos pedidos facturados aparentemente son desviados por algunos
repartidores de los clientes “facturados” y entregados a quienes pagan desde
BsS 10 (en lugar del “costo oficial” de BsS 0,0025) por un cilindro de 18 Kg
"añadiendo” cómo cobro uno o dos productos alimenticios, los cilindros de
10Kg se venden hasta en BsS 26.
Esto se
repite, con variaciones en cuanto a precios o exigencia de productos, en muchas
comunidades de Carabobo: bombonas no llegan a sus destinatarios y se revenden o
se dejan a particulares quienes se encargan del cobro, de ahí la escasez
artificial y el bachaqueo oficial que obliga a muchos “clientes registrados” a
pagar el recargo o trasladar de manera insegura cilindros de gas en vehículos
de pasajeros, camiones o carros particulares, arriesgando a propios y extraños
en tales traslados colmando los alrededores de los llenaderos.
Ante tantas
denuncias, ¿Existe incompetencia, negligencia o complicidad de la gerencia de
PDV Gas Comunal? Si la gerencia de PDV Gas Comunal quiere resolver el problema,
debe establecer un mecanismo que realice el seguimiento desde la venta hasta la
entrega de cada pedido; ciertamente, los precios de los cilindros son
irrisorios, el costo actual ni de lejos cubre costos de transporte, personal,
del gas licuado, reposición de cilindros, mantenimiento de infraestructura o
vehículos, ni siquiera hay una moneda que permita cancelarlo en bolívares
soberanos, pero el diferencial de costo que se cobra “ilegalmente” no debe
alimentar la corrupción; debe oficializarse un monto justo, pero, que ingrese a
la empresa, no a manos de inescrupulosos que se aprovechan de la necesidad que
ellos mismo crean al despachar “a quien mejor paga”, dejando por fuera los
clientes registrados en PDV Gas Comunal y forzando operativos donde el costo no
es supervisado.
El SUNDDE
también debería abocarse a investigar cómo PDV Gas Comunal y demás
distribuidoras de gas privadas reciben los pedidos y cómo verifican las
entregas, sólo así se pondrá fin a la corrupción y nuestra gente dejará de
esperar horas en colas o buscando leña para cocinar.
*Dirigente de
Alternativa 1 / Juntos.
