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12 septiembre, 2018

Aumenta escasez “premeditada” y bachaqueo “oficial” del gas en Carabobo


Por Eduar Yépez*
 Llamar para pedir una bombona de gas y esperar su entrega va quedando como un recuerdo, la mayoría debe pernoctar en llenaderos o lugares improvisados de venta cargando las bombonas a pié largos trechos, en moto o lo que se aparezca, lo que era la excepción, hoy es la regla.
Pese a que muchos usuarios tienen código de cliente y están registrados en PDV Gas Comunal, esto no les garantiza el despacho, al contrario, pareciera que realizar un pedido sólo contribuye a alimentar el círculo de corrupción del bachaqueo del gas. Llenaderos de PDV Gas Comunal despachan de forma indiscriminada sólo en los operativos eventuales, pero de resto, es “contra pedido”, es decir, una vez el cliente se identifica y hace el pedido vía telefónica o en oficinas, se genera una factura y se ordena el llenado del cilindro requerido, luego es entregado al repartidor para entregarlo al cliente. Ahora bien, es el caso que un “cliente" le facturaron en mayo su pedido y aún en septiembre no se le ha hecho entrega, por enésima vez le toman un reclamo. ¿Qué sucede? Dicho pedido cada vez aparece entregado, ¿A quién? Pues, algunos pedidos facturados aparentemente son desviados por algunos repartidores de los clientes “facturados” y entregados a quienes pagan desde BsS 10 (en lugar del “costo oficial” de BsS 0,0025) por un cilindro de 18 Kg "añadiendo” cómo cobro uno o dos productos alimenticios, los cilindros de 10Kg se venden hasta en BsS 26.
Esto se repite, con variaciones en cuanto a precios o exigencia de productos, en muchas comunidades de Carabobo: bombonas no llegan a sus destinatarios y se revenden o se dejan a particulares quienes se encargan del cobro, de ahí la escasez artificial y el bachaqueo oficial que obliga a muchos “clientes registrados” a pagar el recargo o trasladar de manera insegura cilindros de gas en vehículos de pasajeros, camiones o carros particulares, arriesgando a propios y extraños en tales traslados colmando los alrededores de los llenaderos.

Ante tantas denuncias, ¿Existe incompetencia, negligencia o complicidad de la gerencia de PDV Gas Comunal? Si la gerencia de PDV Gas Comunal quiere resolver el problema, debe establecer un mecanismo que realice el seguimiento desde la venta hasta la entrega de cada pedido; ciertamente, los precios de los cilindros son irrisorios, el costo actual ni de lejos cubre costos de transporte, personal, del gas licuado, reposición de cilindros, mantenimiento de infraestructura o vehículos, ni siquiera hay una moneda que permita cancelarlo en bolívares soberanos, pero el diferencial de costo que se cobra “ilegalmente” no debe alimentar la corrupción; debe oficializarse un monto justo, pero, que ingrese a la empresa, no a manos de inescrupulosos que se aprovechan de la necesidad que ellos mismo crean al despachar “a quien mejor paga”, dejando por fuera los clientes registrados en PDV Gas Comunal y forzando operativos donde el costo no es supervisado.
El SUNDDE también debería abocarse a investigar cómo PDV Gas Comunal y demás distribuidoras de gas privadas reciben los pedidos y cómo verifican las entregas, sólo así se pondrá fin a la corrupción y nuestra gente dejará de esperar horas en colas o buscando leña para cocinar.
*Dirigente de Alternativa 1 / Juntos.