Tomado de Costa del Sol
Gustavo Márquez y
Nícmer Evans, del chavismo disidente, aseguraron que Maduro afianzó los errores
que cometió Hugo Chávez en su gestión
Por SAMMY PAOLA MARTÍNEZ
A pocas semanas de efectuarse el congreso del PSUV, miembros
del chavismo disidente aseguran que el oficialismo no tiene intención de
consultarles a las bases los lineamientos estratégicos ni el destino del
partido; por el contrario, las decisiones serán tomadas desde una cúpula que
quiere mantenerse en el poder.
“Será un evento curioso porque en realidad no es un congreso.
Violan una vez más el artículo 67 de la Constitución, porque en el PSUV no hay
ningún tipo de mecanismo democrático ni participación de las bases. Ellos lo
hacen creer”, expuso Gustavo Márquez, ex ministro de Hugo Chávez.
Dirigentes del partido de gobierno han asegurado que la
asamblea nacional constituyente instalará siete mesas de trabajo para llevar al
congreso algunas propuestas en el ámbito político, económico y social.
Márquez opina que ese debate debería ser llevado al ámbito nacional, porque no
son temas que le conciernen únicamente al partido sino a todos los venezolanos.
Márquez y Nícmer Evans, otro representante del chavismo
disidente, coincidieron en que el gobierno ha aplicado y dado fortaleza a
políticas que profundizan la crisis, y en el congreso no ocurrirá algo
distinto.
“Han tratado de sostener el planteamiento de Chávez, y están
cada vez más radicalizados. Antes de que llegara Maduro ya se habían cometido
errores con el manejo de los recursos y la corrupción. El presidente ha
demostrado una gran incapacidad para rectificar esas prácticas”, aseguró Evans.
Recientemente, el ministro de Educación, Elías Jaua, hizo una
especie de mea culpa y pidió democratizar al partido y escuchar a las bases.
Márquez descartó que haya una intención de rectificar y calificó el discurso de
Jaua como poco creíble. “El debate debe ser la salida a la crisis, superar el drama”,
agregó.
El constituyente Jesús Faría también fijó una posición y
planteó al mandatario liberar el control de cambio, así como cuidar el manejo
de la adquisición de divisas.
Estas consideraciones no deberían ser desechadas, opina el
chavismo disidente. “Comienza a existir una posición autocrítica que no
renuncia a su modo de pensar”, aseguró el ex ministro de Chávez.
Sin embargo, Evans advierte que los sectores que Jaua y
Faría representan quieren propiciar una alternabilidad de poder para salir de
Maduro, la cual no implica el inicio de una etapa democrática ni un
replanteamiento del escenario político en el que pueda entrar la oposición.
