Caracas ._
El presidente de la Comisión Permanente de Finanzas y Desarrollo
Económico, diputado José Guerra aseguró que en medio de la crisis
política que vive el país, no nos percatamos que el problema económico
se agudiza aceleradamente.
Guerra
explicó que dos elementos concurren en la exacerbación de la crisis de
la economía, "en primer lugar la caída simultánea de la producción y de
los precios petroleros, y en segundo lugar la pronunciada depreciación
del Bolívar tanto en el nuevo Dicom como en el mercado paralelo".
El
dirigente de Primero Justicia indicó que efectivamente, en lo que ha
transcurrido de 2017, Venezuela ha perdido más de 200.000 barriles
diarios de producción de crudos, debido esencialmente a la falta de
inversión por parte de PDVSA, toda vez que las empresas extranjeras
continúan produciendo a su nivel histórica. "Similarmente, los precios
de los hidrocarburos reflejan una caída sostenida que ha llevado el
valor de la cesta venezolana a niveles inferiores a US$ 40 por barril, este
valor es menor al que tenía la cesta petrolera local antes de que
comenzara a aplicarse el recorte de producción de la OPEP en enero de
2017".
El también economista precisó que hay
una combinación letal para los ingresos petroleros de Venezuela, "al
producirse una baja simultánea de la producción y los precios de las
exportaciones. El país está en el peor de los mundos, perdiendo mercado y
con bajos precios, en un entorno en el cual el gobierno se cerró al
financiamiento externo, mientras el
Bolívar oficial ha experimentado una depreciación de más de 40 por
ciento desde que comenzó a operar el nuevo sistema cambiario de
racionamiento en la asignación de los dólares. Ello conjuntamente con el
agresivo incremento del dólar paralelo está provocando un aumento sin
precedente de la tasa de inflación.
El
parlamentario explicó que el alza de los precios ha causado una
contracción del consumo con su consecuente efecto sobre los niveles de
pobreza, "en la depreciación del Bolívar ha influido, por una parte la
falta de oferta de dólares a las tasas oficiales y por otra parte la
excesiva expansión de la liquidez a un ritmo superior al 300%, que ha
promovido el Banco Central de Venezuela, para financiar el déficit
fiscal, con un crecimiento anual de la liquidez como el que genera el
BCV no puede haber estabilidad monetaria".
En
este contexto, José Guerra insiste en que la Constituyente lejos de
mejorar la situación económica la deteriora todavía más en la medida en
que aumenta la incertidumbre, paraliza la inversión e inhibe el
financiamiento.
