Fuente:
MAE RASD
El restablecimiento de
relaciones entre el Reino de Marruecos y Cuba constituye un nuevo testimonio
del fracaso de la política de boicot llevada a cabo por esa monarquía con todos
los países que han reconocido la Republica Arabe Saharaui Democrática.
Hoy, después
de 30 años de ruptura, Marruecos reanuda esas relaciones Cuba, sin ninguna
condición y se dispone a abrir su embajada en la Habana para convivir con la
embajada saharaui en la capital del heroico pueblo cubano, cuyas posiciones de
apoyo y cooperación con la causa justa del pueblo saharaui se mantienen firmes
en los dominios del apoyo al derecho del pueblo saharaui a su soberanía e
independencia y en los dominios de cooperación en materia educativa y de salud
pública.
Los saharauis interpretamos
este cambio de estrategia de Marruecos de convivir con la República Saharaui en
la Unión Africana , en Argelia , Etiopia , Nigeria , Kenia , Nigeria ,
Sudáfrica , Angola ,México, Panamá … y ahora Cuba como un signo de fortaleza y
consolidación del reconocimiento del Estado Saharaui a nivel internacional y de
una confesión del fracaso de la política del chantaje y la extorsión llevada a
cabo por ese país colonialista contra los más de 80 naciones que han reconocido
y establecido relaciones con nuestro país .A la Unión Africana y a estos países
les expresamos nuestra gratitud por su defensa del derecho de los pueblos a su
autodeterminación , independencia y a la descolonización ,así como por su
fidelidad a los principios rectores de su política internacional.
En esta ocasión esperamos que
Marruecos renuncie a política expansionista, sea realista y se conforme
con la legalidad internacional, aceptando y aplicando las resoluciones la Unión
Africana y de las Naciones Unidas. Resoluciones que reclaman con urgencia el fin
de la descolonización del Sahara Occidental , con la aplicación del derecho del
pueblo saharaui a su autodeterminación y deje de obstaculizar la acción de las
Organizaciones Internacionales , de violar los derechos humanos y de saquear
los recursos naturales saharauis, en particular en un momento en el que el
Consejo de Seguridad de Naciones Unidas se dispone a examinar la situación del
Sahara Occidental y de adoptar una nueva resolución sobre el relanzamiento del
proceso de paz.
