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11 noviembre, 2016

Sáhara: ¡grito de libertad!



Francisco Javier Burón
Es todo un ‘clamor saharaui’, lastimero, ‘desgarrador’ y lleno de ‘humanidad’… Ese ‘grito de libertad’ lo expresan ellos, los saharauis, con una frase que ya se ha hecho internacional por lo que ‘encierra’ en sí misma: ¡Sáhara Libre!

Después de padecer el mayor ‘éxodo’ de la Historia, el pueblo saharaui permanece ‘inerte’, asentado en una tierra de nadie, en el mayor de los desiertos, el del Sáhara Occidental, pero con la mente puesta en un futuro que les proporcione un derecho al que tiene cualquier ser humano: ‘vivir en paz’ y su tierra natal.

Se cumplen hoy 41 años de aquél 6 de noviembre de 1975, aniversario de un acto ‘ilegal y hostil’ contra España, la ‘marcha verde’ (350.000 marroquíes que se acercaban a las inmediaciones del Sáhara con el único fin de que el Ejército español ‘retrocediera’ y dejara que el Sáhara fuera ‘invadido’).


Ni un sólo periódico recuerda la ‘marcha verde’ contra el Sahara Español hoy en día. Un ‘acto hostil’ contra España que fue declarado ilegal por el Consejo de Seguridad. Un acto que constituye uno de los pilares del régimen que ahora se tambalea. Una oportunidad para recordar la resolución del Consejo de Seguridad que declaró ilegal esa siniestra marcha que fue el inicio no sólo de una larga guerra, sino de torturas, desapariciones, asesinatos masivos por obra de la monarquía marroquí ocupante del Sahara Occidental.

Después de esta ‘introducción’ basada en las resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, no cabe más que mencionar que la ‘invasión’ sobre el Sáhara Occidental fue totalmente un ‘camelo’, una ‘farsa’ en la que se gestó un acuerdo ‘tripartito’, en base al cual el mayor beneficiado de este ‘entuerto’ fue Marruecos que se adueñó de un territorio ‘ajeno’ a él y a su reino. Tomó parte de una ‘violación’ de los derechos humanos que le pertenecían a los saharauis, pues no solo ‘invadió’ El Aaiún, capital del antiguo Sáhara español, sino que hizo caso omiso de las resoluciones dictadas por Naciones Unidas, amén de ‘ocupar’ unos territorios que no le correspondían por ley, ya que la ‘soberanía’ del Sáhara Occidental era y formaba parte del pueblo saharaui.

De ahí la ‘obsesión’ de Hassán II, padre del ahora rey de Marruecos, Mohamed VI, quien ha seguido la ‘senda’ de su progenitor y ha sido el causante de tantos ‘conflictos’ diplomáticos, políticos y administrativos sobre la resolución de ese Referéndum de autodeterminación del pueblo saharaui, en el que España todavía tiene la ‘potestad administrativa’ hasta que realice la ‘descolonización’ del Sáhara en toda su ‘plenitud’…

Pero vayamos al documental al que he tenido acceso y que el periodista Fernando González ‘Gonzo’ ha mostrado sobre las ‘declaraciones’ que ha obtenido sobre el terreno que es como se ‘conoce’ mejor el verdadero problema que padece el pueblo saharaui. Como bien narra ‘Gonzo’, de los 180.000 saharauis que habitan los Campamentos de Refugiados, unos 35.000 lo hacen en la ‘wilaya’ de Dajla, denominada ‘desierto de los desiertos’, su sistema organizativo consta de varios comités como el de la salud, el de educación o el de suministros que son los encargados de gestionar las necesidades del día a día de las familias saharauis y en los que la mujer tiene un papel fundamental en esta vida organizativa.

El presidente de la República Árabe Saharaui, Brahim Gali, nos habla del papel que cree que juega España y siente la postura más cercana a Marruecos por las relaciones que les unen a ambos países. Brahim tomó posesión de su cargo en julio y fue preguntado que si en este período cree que van a tener que recurrir, de nuevo, a la fuerza, a entrar en un ‘conflicto bélico’ a lo que contestó que “no depende de los saharauis, no depende de mí ni de nosotros mismos, no depende del pueblo saharaui, depende de la actitud de la Comunidad Internacional y de nuestro ‘adversario’ (que no es otro que Marruecos). Nosotros estamos muy apegados a una solución política del conflicto, pero más apegados a nuestros derechos en defenderlos con todos los medios que están a nuestro alcance…”

Los ‘recortes’ en cooperación internacional se están dejando notar sobre todo en el campo de la salud. En las ‘wilayas’ los hospitales están atendidos por un equipo médico muy ‘limitado’. Si necesitan un especialista, tienen que viajar hacia un hospital nacional: en Rabuni, a 170 kms. de distancia. El doctor Abba Moh Lamin profundiza sobre el estado del hospital regional de Dajla (al parecer construido por la Hdad. de San Esteban) y que “puede albergar entre 25, 30 o como máximo 40 camas y por otra parte está la ‘logística’, hablamos de las ambulancias, bueno, como decía el doctor, no es en sí mismo una ambulancia, sino un todoterreno (un 4 x 4) que cumple las funciones pero de manera insuficiente porque se han dado casos de más de un parto y si el coche/ambulancia ha salido hacia Rabuni, la siguiente embarazada tiene que ser atendida en unas condiciones no las más ‘saludables’ que se debieran tener”.

Uno de los problemas más frecuentes son los relacionados con la sanidad bucal en los niños: periodontitis, fluorosis… El más grave fue una paciente de una niña de 13 años que se le complicó el tema partiendo de una ‘caries’ y derivó en un cáncer de la carótida. Pero estamos retándolo todo, la precariedad, la naturaleza, el siroco, el tiempo, la ‘impaciencia’...

Más de la mitad de la población saharaui está en edad de estudiar. Sin embargo, solo cuentan con 3 escuelas de secundaria y bachillerato. Durante este año solo han llegado al último curso 84 alumnos. En la escuela ‘Simón Bolívar’ hablamos con el profesor Mustafa Bal-la, el profesor de historia de este centro desde hace dos años. Buenas, profesor ¿cuáles son las principales necesidades que tienen ustedes en el Sáhara para poder desarrollar un proyecto educativo correcto? Necesidad de material pues: libros, cuadernos, mesas, sillas… Este material que tenemos aquí ya lleva de vida desde que se construyó el centro, la escuela y ya está muy estropeado, ha soportado mucho…

¿Por cierto tienen ordenadores? “Yo el año pasado impartía informática pero este año no he querido ‘impartirla’ por falta de material...” ¿Cuándo acaban los estudios, a dónde van los saharauis que quieren seguir estudiando en la universidad porque aquí carecen de ella? “Bueno, siguen estudiando en Argelia, en España, en Cuba”. Y luego, cuando acaban ¿suelen volver para trabajar aquí en los campos o suelen quedarse en esos países de acogida? “Suelen volver acá, y yo, y por ejemplo todo el colectivo de los que hemos estado en Cuba desde 6º grado”. ¿O sea, usted volvió por la ‘causa’? “Y no solo yo, y todos…”

Gracias al programa “Vacaciones en Paz” (que ya se cumple una ‘treintena’ de años en los que se lleva realizando esta ‘especial iniciativa’ sobre todo desde muchas ciudades de la Península y las Islas Canarias, muy concretamente) muchos chicos saharauis han podido visitar España durante los meses de verano y en unas condiciones que les ‘cambia la vida’ ya que visitan lugares que allí, en los Campamentos de Tinduf o Dajla desde donde se ha realizado este reportaje, conocen otra ‘realidad’; nuestro reportero ‘Gonzo’ nos habla de Malika que lo primero que comenta es: “Hay mucha diferencia entre las escuelas de España y el Sáhara ya que vosotros tenéis ‘aulas’…” Con esto creo que se podría entender de manera clara la ‘distancia educativa’ que separa a un país de otro, refiriéndome al Sáhara Occidental como otra cultura pero que tienen el mismo derecho a ‘formarse’ como estudiantes al igual que se realiza en cualquier país europeo. El inconveniente es que en los campamentos no existe una universidad y tienen que salir fuera para llevar a cabo ‘estudios superiores’.

Malika es una de ellas. Se prepara para el año que viene acudir a la universidad. Está en el último año de bachiller. ¿Cuándo acabes aquí qué te gustaría estudiar? Pues seguramente medicina y me gustaría hacerlo en Cuba, pero como mis padres no me dejan, voy a estudiar en Argelia. Mi familia de España, en Valencia, me piden que me quede con ellos a estudiar y me pagan la carrera pero tampoco mis padres me dejan (es la familia que tuve de ‘acogida’ cuando viajé a España en esas ‘vacaciones en paz’…). Mi familia dice que es lejos para ellos el que yo estudie en esos lugares ¿Qué es lo primero que te sorprendió al llegar a España? “Las casas, las ‘hierbas’ (el verdor, los árboles), todo ‘huele’ muy bien; también le impactó las piscinas para ‘nadar’ y, (como comenté anteriormente) las ‘aulas’, que en España tienen ‘techo’, como ella dice: “todo tiene ‘tapado’…”.

¿Qué te ha gustado más de España? Todo son ‘cosas bonitas’, y si me gustaría vivir en España, pues claro que sí y también en Cuba… ¡da igual…!

Habla ‘Gonzo’ con Brahim Mahfud, periodista que trabaja en la televisión saharaui y que gracias al programa ‘Vacaciones en Paz’ lleva 14 años trabajando en el País Vasco. Y su pasión por el periodismo le llevó a ‘regresar’ a la tierra que lo vio nacer, a realizar en el Sáhara el trabajo que él creía le iba a reportar su desarrollo personal dentro de un campo en el que poder ‘defender’ la realidad de su pueblo saharaui. Lo que más me impulsó a regresar fue la familia, mi hermana… tener que perderte cómo crecía, las primeras palabras, verla empezar a caminar…

Brahim comentó también que su puesto está en los Campamentos de Refugiados mientras sigan existiendo, que no se ve en España cuando los suyos están en esta ‘tesitura’ tan dura y que tiene que resolverse algún día…

Hay jóvenes como yo que han perdido la confianza en las Naciones Unidas, no se ‘creen’ lo que dicen y ven como último recurso el volver a las armas y están a la espera de que haya una ‘razón’ por la cual ellos se conciencien y esperan que más pronto que tarde todo esto se resuelva de un modo ‘pacífico’. Un joven como yo de 22 años no tiene otro futuro que la ‘libertad’ de su pueblo. ¿Qué harías si se decide volver a ‘empuñar’ las armas? Pues, responde Brahim, “yo sería el primero que me pondría al frente, el primero en la fila… Estando en la situación en la que se encuentra mi pueblo no puedo quedarme quieto, tengo que estar con mis hermanos saharauis, debo de buscar con ellos el futuro para mi país, no puedo permanecer sin hacer nada mientras que los organismos internacionales sigan de ‘brazos cruzados’…”.

Hasta aquí toda una ‘realidad’ que es la que se vive actualmente en los Campamentos de Refugiados y que se ‘asemeja’ mucho a los tiempos que viví yo en El Aaiún, en lo que se refiere a lo que Malika ‘ensalzaba’ de las cosas que ha vivido en España, de lo que ha disfrutado con esa su familia de Valencia, que allá por 1975 ya teníamos todos esos ‘adelantos’ como piscina, espacios verdes como nuestra Plaza de África, y edificios de 4 y 5 pisos que para aquel entonces eran todo un logro frente a las casas de ‘medio huevo’ (clásicas en aquel nuestro querido Sáhara).

Pero hoy se conmemora un día ‘aciago’ para los saharauis y los españoles que allí permanecimos (como es mi caso, 15 años) algún tiempo, puesto que desde ese ‘seis de noviembre de 1975’, han transcurrido 41 años de ‘exilio’, de un ‘destierro’ de un pueblo, el saharaui, que no ha perdido la ‘esperanza’ de regresar a su tierra, la que un día le ‘arrebataron’ por el ‘egoísmo’ de un Marruecos ‘hambriento’ de poder y una España que estaba en la ‘encrucijada’ de salir de una dictadura, con el dictador en el lecho de muerte, o una ‘cesión’… más bien un ‘abandono’ en toda regla de una ‘colonia española’ por la que tanto nos sacrificamos y luego ‘regalamos’ al mejor ‘postor’, que no era otro que el ‘arrasador’ Marruecos: ¡dueño de nada!

Más de 40 años de unas generaciones que ya casi desconocen muchas de sus ‘costumbres’ de sus ‘raíces’ pero que sus mayores están a su lado para refrescarles la memoria y contarles la ‘historia del Sáhara Occidental’ que es mucho más extensa que la que ellos conocen en esos Campamentos de Refugiados y donde sus familiares ‘convivieron’ con los españoles en un clima de ‘confraternidad’ que el que esto firma, no ha olvidado y pretende ver la ‘resolución’ que adquiera el problema del pueblo saharaui para gozar, junto con los saharuis de esa ‘victoria final’… El ‘colofón’ a un grandísimo esfuerzo que ha protagonizado el pueblo saharaui, quizá el más ‘longevo’ de todos los ‘destierros’ en todo el ámbito internacional, a que ha estado sometido un pueblo…

A pesar de que las autoridades saharauis señalan a los gobiernos y a la ‘corona española’ como responsables de la situación que viven, el pueblo saharaui sigue sintiendo un profundo respeto por la sociedad española de la que reciben casi toda la ayuda que les llega. El deseo de celebrar el Referéndum de autodeterminación y de poder regresar a su territorio ‘ocupado’, para el pueblo saharaui mantiene unida a la población, que aseguran que sin volver a su tierra no recuperarán la ‘dignidad’ como pueblo. Y como la ‘dignidad’ no la han perdido, que ese ‘grito de libertad’, ese clamor saharaui, sea el que llevan lanzando al viento desde hace tantos años:

¡¡¡ Sáhara Libre, ya…!!!
 
Francisco Javier Burón Monís es ciudadano de Telde.