Es
todo un ‘clamor saharaui’, lastimero, ‘desgarrador’ y lleno de
‘humanidad’… Ese ‘grito de libertad’ lo expresan ellos, los saharauis,
con una frase que ya se ha hecho internacional por lo que ‘encierra’ en
sí misma: ¡Sáhara Libre!
Después de padecer el mayor ‘éxodo’ de la Historia, el pueblo saharaui
permanece ‘inerte’, asentado en una tierra de nadie, en el mayor de los
desiertos, el del Sáhara Occidental, pero con la mente puesta en un
futuro que les proporcione un derecho al que tiene cualquier ser humano:
‘vivir en paz’ y su tierra natal.
Se cumplen hoy 41 años de aquél 6 de noviembre de 1975, aniversario de
un acto ‘ilegal y hostil’ contra España, la ‘marcha verde’ (350.000
marroquíes que se acercaban a las inmediaciones del Sáhara con el único
fin de que el Ejército español ‘retrocediera’ y dejara que el Sáhara
fuera ‘invadido’).
Ni un sólo periódico recuerda la ‘marcha verde’ contra el Sahara Español
hoy en día. Un ‘acto hostil’ contra España que fue declarado ilegal por
el Consejo de Seguridad. Un acto que constituye uno de los pilares del
régimen que ahora se tambalea. Una oportunidad para recordar la
resolución del Consejo de Seguridad que declaró ilegal esa siniestra
marcha que fue el inicio no sólo de una larga guerra, sino de torturas,
desapariciones, asesinatos masivos por obra de la monarquía marroquí
ocupante del Sahara Occidental.
Después de esta ‘introducción’ basada en
las resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, no cabe
más que mencionar que la ‘invasión’ sobre el Sáhara Occidental fue
totalmente un ‘camelo’, una ‘farsa’ en la que se gestó un acuerdo
‘tripartito’, en base al cual el mayor beneficiado de este ‘entuerto’
fue Marruecos que se adueñó de un territorio ‘ajeno’ a él y a su reino.
Tomó parte de una ‘violación’ de los derechos humanos que le pertenecían
a los saharauis, pues no solo ‘invadió’ El Aaiún, capital del antiguo
Sáhara español, sino que hizo caso omiso de las resoluciones dictadas
por Naciones Unidas, amén de ‘ocupar’ unos territorios que no le
correspondían por ley, ya que la ‘soberanía’ del Sáhara Occidental era y
formaba parte del pueblo saharaui.
De ahí la ‘obsesión’ de Hassán II, padre
del ahora rey de Marruecos, Mohamed VI, quien ha seguido la ‘senda’ de
su progenitor y ha sido el causante de tantos ‘conflictos’ diplomáticos,
políticos y administrativos sobre la resolución de ese Referéndum de
autodeterminación del pueblo saharaui, en el que España todavía tiene la
‘potestad administrativa’ hasta que realice la ‘descolonización’ del
Sáhara en toda su ‘plenitud’…
Pero vayamos al documental al que he
tenido acceso y que el periodista Fernando González ‘Gonzo’ ha mostrado
sobre las ‘declaraciones’ que ha obtenido sobre el terreno que es como
se ‘conoce’ mejor el verdadero problema que padece el pueblo saharaui.
Como bien narra ‘Gonzo’, de los 180.000 saharauis que habitan los
Campamentos de Refugiados, unos 35.000 lo hacen en la ‘wilaya’ de Dajla,
denominada ‘desierto de los desiertos’, su sistema organizativo consta
de varios comités como el de la salud, el de educación o el de
suministros que son los encargados de gestionar las necesidades del día a
día de las familias saharauis y en los que la mujer tiene un papel
fundamental en esta vida organizativa.
El presidente de la República Árabe
Saharaui, Brahim Gali, nos habla del papel que cree que juega España y
siente la postura más cercana a Marruecos por las relaciones que les
unen a ambos países. Brahim tomó posesión de su cargo en julio y fue
preguntado que si en este período cree que van a tener que recurrir, de
nuevo, a la fuerza, a entrar en un ‘conflicto bélico’ a lo que contestó
que “no depende de los saharauis, no depende de mí ni de nosotros
mismos, no depende del pueblo saharaui, depende de la actitud de la
Comunidad Internacional y de nuestro ‘adversario’ (que no es otro que
Marruecos). Nosotros estamos muy apegados a una solución política del
conflicto, pero más apegados a nuestros derechos en defenderlos con
todos los medios que están a nuestro alcance…”
Los ‘recortes’ en cooperación
internacional se están dejando notar sobre todo en el campo de la salud.
En las ‘wilayas’ los hospitales están atendidos por un equipo médico
muy ‘limitado’. Si necesitan un especialista, tienen que viajar hacia un
hospital nacional: en Rabuni, a 170 kms. de distancia. El doctor Abba
Moh Lamin profundiza sobre el estado del hospital regional de Dajla (al
parecer construido por la Hdad. de San Esteban) y que “puede albergar
entre 25, 30 o como máximo 40 camas y por otra parte está la
‘logística’, hablamos de las ambulancias, bueno, como decía el doctor,
no es en sí mismo una ambulancia, sino un todoterreno (un 4 x 4) que
cumple las funciones pero de manera insuficiente porque se han dado
casos de más de un parto y si el coche/ambulancia ha salido hacia
Rabuni, la siguiente embarazada tiene que ser atendida en unas
condiciones no las más ‘saludables’ que se debieran tener”.
Uno de los problemas más frecuentes son los relacionados con la sanidad
bucal en los niños: periodontitis, fluorosis… El más grave fue una
paciente de una niña de 13 años que se le complicó el tema partiendo de
una ‘caries’ y derivó en un cáncer de la carótida. Pero estamos
retándolo todo, la precariedad, la naturaleza, el siroco, el tiempo, la
‘impaciencia’...
Más de la mitad de la población saharaui está en edad de estudiar. Sin
embargo, solo cuentan con 3 escuelas de secundaria y bachillerato.
Durante este año solo han llegado al último curso 84 alumnos. En la
escuela ‘Simón Bolívar’ hablamos con el profesor Mustafa Bal-la, el
profesor de historia de este centro desde hace dos años. Buenas,
profesor ¿cuáles son las principales necesidades que tienen ustedes en
el Sáhara para poder desarrollar un proyecto educativo correcto?
Necesidad de material pues: libros, cuadernos, mesas, sillas… Este
material que tenemos aquí ya lleva de vida desde que se construyó el
centro, la escuela y ya está muy estropeado, ha soportado mucho…
¿Por cierto tienen ordenadores? “Yo el
año pasado impartía informática pero este año no he querido ‘impartirla’
por falta de material...” ¿Cuándo acaban los estudios, a dónde van los
saharauis que quieren seguir estudiando en la universidad porque aquí
carecen de ella? “Bueno, siguen estudiando en Argelia, en España, en
Cuba”. Y luego, cuando acaban ¿suelen volver para trabajar aquí en los
campos o suelen quedarse en esos países de acogida? “Suelen volver acá, y
yo, y por ejemplo todo el colectivo de los que hemos estado en Cuba
desde 6º grado”. ¿O sea, usted volvió por la ‘causa’? “Y no solo yo, y
todos…”
Gracias al programa “Vacaciones en Paz” (que ya se cumple una
‘treintena’ de años en los que se lleva realizando esta ‘especial
iniciativa’ sobre todo desde muchas ciudades de la Península y las Islas
Canarias, muy concretamente) muchos chicos saharauis han podido visitar
España durante los meses de verano y en unas condiciones que les
‘cambia la vida’ ya que visitan lugares que allí, en los Campamentos de
Tinduf o Dajla desde donde se ha realizado este reportaje, conocen otra
‘realidad’; nuestro reportero ‘Gonzo’ nos habla de Malika que lo primero
que comenta es: “Hay mucha diferencia entre las escuelas de España y el
Sáhara ya que vosotros tenéis ‘aulas’…” Con esto creo que se podría
entender de manera clara la ‘distancia educativa’ que separa a un país
de otro, refiriéndome al Sáhara Occidental como otra cultura pero que
tienen el mismo derecho a ‘formarse’ como estudiantes al igual que se
realiza en cualquier país europeo. El inconveniente es que en los
campamentos no existe una universidad y tienen que salir fuera para
llevar a cabo ‘estudios superiores’.
Malika es una de ellas. Se prepara para el año que viene acudir a la
universidad. Está en el último año de bachiller. ¿Cuándo acabes aquí qué
te gustaría estudiar? Pues seguramente medicina y me gustaría hacerlo
en Cuba, pero como mis padres no me dejan, voy a estudiar en Argelia. Mi
familia de España, en Valencia, me piden que me quede con ellos a
estudiar y me pagan la carrera pero tampoco mis padres me dejan (es la
familia que tuve de ‘acogida’ cuando viajé a España en esas ‘vacaciones
en paz’…). Mi familia dice que es lejos para ellos el que yo estudie en
esos lugares ¿Qué es lo primero que te sorprendió al llegar a España?
“Las casas, las ‘hierbas’ (el verdor, los árboles), todo ‘huele’ muy
bien; también le impactó las piscinas para ‘nadar’ y, (como comenté
anteriormente) las ‘aulas’, que en España tienen ‘techo’, como ella
dice: “todo tiene ‘tapado’…”.
¿Qué te ha gustado más de España? Todo son ‘cosas bonitas’, y si me
gustaría vivir en España, pues claro que sí y también en Cuba… ¡da
igual…!
Habla ‘Gonzo’ con Brahim Mahfud, periodista que trabaja en la televisión
saharaui y que gracias al programa ‘Vacaciones en Paz’ lleva 14 años
trabajando en el País Vasco. Y su pasión por el periodismo le llevó a
‘regresar’ a la tierra que lo vio nacer, a realizar en el Sáhara el
trabajo que él creía le iba a reportar su desarrollo personal dentro de
un campo en el que poder ‘defender’ la realidad de su pueblo saharaui.
Lo que más me impulsó a regresar fue la familia, mi hermana… tener que
perderte cómo crecía, las primeras palabras, verla empezar a caminar…
Brahim comentó también que su puesto está en los Campamentos de
Refugiados mientras sigan existiendo, que no se ve en España cuando los
suyos están en esta ‘tesitura’ tan dura y que tiene que resolverse algún
día…
Hay jóvenes como yo que han perdido la confianza en las Naciones Unidas,
no se ‘creen’ lo que dicen y ven como último recurso el volver a las
armas y están a la espera de que haya una ‘razón’ por la cual ellos se
conciencien y esperan que más pronto que tarde todo esto se resuelva de
un modo ‘pacífico’. Un joven como yo de 22 años no tiene otro futuro que
la ‘libertad’ de su pueblo. ¿Qué harías si se decide volver a ‘empuñar’
las armas? Pues, responde Brahim, “yo sería el primero que me pondría
al frente, el primero en la fila… Estando en la situación en la que se
encuentra mi pueblo no puedo quedarme quieto, tengo que estar con mis
hermanos saharauis, debo de buscar con ellos el futuro para mi país, no
puedo permanecer sin hacer nada mientras que los organismos
internacionales sigan de ‘brazos cruzados’…”.
Hasta aquí toda una ‘realidad’ que es la que se vive actualmente en los
Campamentos de Refugiados y que se ‘asemeja’ mucho a los tiempos que
viví yo en El Aaiún, en lo que se refiere a lo que Malika ‘ensalzaba’ de
las cosas que ha vivido en España, de lo que ha disfrutado con esa su
familia de Valencia, que allá por 1975 ya teníamos todos esos
‘adelantos’ como piscina, espacios verdes como nuestra Plaza de África, y
edificios de 4 y 5 pisos que para aquel entonces eran todo un logro
frente a las casas de ‘medio huevo’ (clásicas en aquel nuestro querido
Sáhara).
Pero hoy se conmemora un día ‘aciago’ para los saharauis y los españoles
que allí permanecimos (como es mi caso, 15 años) algún tiempo, puesto
que desde ese ‘seis de noviembre de 1975’, han transcurrido 41 años de
‘exilio’, de un ‘destierro’ de un pueblo, el saharaui, que no ha perdido
la ‘esperanza’ de regresar a su tierra, la que un día le ‘arrebataron’
por el ‘egoísmo’ de un Marruecos ‘hambriento’ de poder y una España que
estaba en la ‘encrucijada’ de salir de una dictadura, con el dictador en
el lecho de muerte, o una ‘cesión’… más bien un ‘abandono’ en toda
regla de una ‘colonia española’ por la que tanto nos sacrificamos y
luego ‘regalamos’ al mejor ‘postor’, que no era otro que el ‘arrasador’
Marruecos: ¡dueño de nada!
Más de 40 años de unas generaciones que ya casi desconocen muchas de sus
‘costumbres’ de sus ‘raíces’ pero que sus mayores están a su lado para
refrescarles la memoria y contarles la ‘historia del Sáhara Occidental’
que es mucho más extensa que la que ellos conocen en esos Campamentos de
Refugiados y donde sus familiares ‘convivieron’ con los españoles en un
clima de ‘confraternidad’ que el que esto firma, no ha olvidado y
pretende ver la ‘resolución’ que adquiera el problema del pueblo
saharaui para gozar, junto con los saharuis de esa ‘victoria final’… El
‘colofón’ a un grandísimo esfuerzo que ha protagonizado el pueblo
saharaui, quizá el más ‘longevo’ de todos los ‘destierros’ en todo el
ámbito internacional, a que ha estado sometido un pueblo…
A pesar de que las autoridades saharauis señalan a los gobiernos y a la
‘corona española’ como responsables de la situación que viven, el pueblo
saharaui sigue sintiendo un profundo respeto por la sociedad española
de la que reciben casi toda la ayuda que les llega. El deseo de celebrar
el Referéndum de autodeterminación y de poder regresar a su territorio
‘ocupado’, para el pueblo saharaui mantiene unida a la población, que
aseguran que sin volver a su tierra no recuperarán la ‘dignidad’ como
pueblo. Y como la ‘dignidad’ no la han perdido, que ese ‘grito de
libertad’, ese clamor saharaui, sea el que llevan lanzando al viento
desde hace tantos años:
¡¡¡ Sáhara Libre, ya…!!!
Francisco Javier Burón Monís es ciudadano de Telde.