Fuente: lainformacion.com
El responsable para Europa del gobierno
saharaui, Mohamed Sidati, ha emplazado a la UE a instaurar el etiquetado de los
productos agropecuarios e industriales procedentes del Sáhara Occidental
ocupado por Marruecos por “coherencia”, en referencia la normativa que obliga a
etiquetar como tales los productos procedentes de los territorios palestinos
bajo ocupación israelí.
“La UE, que apoya las iniciativas de la
ONU para alcanzar una solución justa y duradera para el conflicto del Sáhara
Occidental ocupado que incluya la autodeterminación del pueblo saharaui, debe
ser coherente”, ha afirmado Sidati en declaraciones recogidas por la agencia de
noticias oficial argelina, APS. Así, ha destacado que los productos procedentes
del Sáhara se venden “fraudulentamente” en los mercados europeos como
marroquíes.(...)
Sidati ha recordado que, desde el punto
de vista del Derecho Internacional, “la explotación de las riquezas naturales
corresponde al único depositario de la soberanía, es decir, al pueblo del
Sáhara Occidental”.
ANTIGUA COLONIA ESPAÑOLA
El conflicto se retrotrae a 1975, cuando España se retiró de su hasta entonces
colonia y comenzó la resistencia armada del Frente
Polisario para conseguir la independencia del territorio ante la ocupación mauritana
y marroquí tras la firma de los Acuerdos Tripartitos de Madrid.
Estos acuerdos, firmados el 14 de
noviembre de 1975 entre España Mauritania y
Marruecos, estipulan la transferencia de la administración de Sáhara Occidental
a dichos países, si bien la legalidad del texto fue cuestionada por la ONU, que
considera que el territorio sigue pendiente de descolonización. Miles de
saharauis se asentaron en Tinduf (Argelia) huyendo de las fuerzas de ocupación
marroquíes.
En 1990, Marruecos y el Frente Polisario
acordaron un alto el fuego por el que ambas partes se comprometían a celebrar
un referéndum de autodeterminación, lo que dio lugar a la creación de la Misión
de Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental (MINURSO).
Sin embargo, las disputas sobre el censo
–en el que Marruecos pretende incluir a los colonos marroquíes– han impedido
celebrar la votación, aunque el alto el fuego se mantiene. Marruecos ha
construido además un muro en el desierto para separar la parte del Sáhara
Occidental que ocupa –la costera y más poblada– de la franja controlada por los
saharauis, que cuentan con el apoyo de Argelia.