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La otra cara de ‘Refugees Welcome’: los radicales imponen su ley en los refugios


La Unión de la Policía Alemana alertó la semana pasada de un fenómeno que ha pasado desapercibido en muchos medios: los campos de refugiados en Alemania están reproduciendo en pequeña escala los mismos males de sus países de origen.
La policía ha constatado que hay peleas entre musulmanes sunnies y chiíes, que se abusa de las mujeres y que los diferentes clanes tratan de imponer sus reglas a la mayoría. Rainer Wendt, el presidente de a Unión de Policías, afirmaba al diario Passauer Neuen Presse, que el fenómeno no era nuevo sino que llevaba semanas: “Grupos formados por etnias, religiones o clanes pelean unos contra otros armados con cuchillos o armas de fabricación casera”, decía Wendt, según recogió la edición de Stern.
Parte de esa violencia nace de la mala calidad de vida: están apiñados en campos de refugiados mientras se les busca mejores viviendas. Pero también sospecha la policía alemana que hay algo que se ha colado dentro de los refugiados: los eternos clanes y grupos religiosos que quieren dominar a los demás, como lo han hecho en sus países de origen.(...)

Al final, los débiles son los que salen perdiendo. Según confiesa Wendt, los musulmanes radicales obligan a rezar a todos los refugiados, y a las mujeres a cubrirse el rostro.
En el caso de los cristianos, la policía tiene que alojarlos en lugares especiales para que no los persigan los musulmanes, lo cual es una paradoja porque están siendo refugiados en un país cristiano. Según Wendt, a los cristianos se les acosa masivamente.
En algunos campos denuncian la existencia de abusos y de violaciones sufridas por mujeres y niños no acompañados, según la policía alemana. Para ellos, Wendt pedía la expulsión inmediata.
Es la otra cara de la foto con el lema ‘Refugees Welcome’.
Una nota de lainformacion.com publicada hace pocos días hablaba de la facilidad con la que estallan los conflictos en los campos, donde se hacinan sirios, iraquíes, afganos… Y de cómo las minorías cristianas y jazidíes son obligadas por los musulmanes a seguir la sharía.
¿Eran estas las normas que esperábamos cuando se les concedió asilo?