Opinión
Por Mary Pili Hernández
Aporrea
El principal problema de Venezuela no es la polarización. En el mundo, la mayoría de los países democráticos están polarizados. Casi siempre existe una fracción más conservadora y otra más liberal, una más de derecha y otra con mayor tendencia a la izquierda.
En muchos países, las elecciones rara vez se ganan con una
diferencia de más de 3 o 4 puntos, y a veces es mucho menos. Lo cual demuestra
que la polarización no es un fenómeno exclusivo de Venezuela.
En este sentido, sostengo que el problema de nuestro país no
es la polarización, sino la intolerancia. Yo puedo estar en desacuerdo con
alguien en cuanto a sus opiniones, a su método para resolver los problemas o en
su manera de actuar. Eso es normal, y es válido en un país democrático. Lo que
sí no es normal y creo que nos ha hecho mucho daño a todos los venezolanos, es
que nos hemos dejado dominar por una intolerancia irracional, que nos lleva a
pensar que todo aquel que tenga la más mínima diferencia de criterio conmigo es
mi enemigo.

