Opinión
Por Carlos Torrealba
La gran mayoría del país desea un cambio y que el mismo ocurra la más pronto posible. El venezolano quiere vivir en paz, con seguridad, bienestar y calidad de vida, que es lo contrario a lo que hoy está viviendo: una verdadera tragedia económica y social, nunca vista en más de 100 años de historia contemporánea.
Según revelan las encuestas, la preferencia de millones de venezolanos al día de hoy es por un presidente revocado y la inmediata elección de un nuevo mandatario, de manera de iniciar el 2017 con un gobierno distinto, que abra camino a la recuperación y reconstrucción del país. No cabe duda de que es un profundo deseo de cambio. Pero como “deseo no preña”, dice el refrán popular, la realidad se impone siempre. Frente a ella, la mejor opción es seguir luchando, sabiendo que el cambio no está a la vuelta de la esquina. Muchos quisieran creer que el gobierno está tan débil que tiene sus días contados. No obstante, nada indica que está derrotado, que su salida sea inminente y que está listo para entregarse.




