Juan José Aguilar
Hay árboles de manzanas, limones, ciruelas, nueces… pero, ¿te imaginas un árbol que dé cepillos dentales? Pues existe y se llama Arak (Salvadora pérsica).
Por supuesto, los cepillos no son exactamente como los que compramos en el supermercado o la farmacia, pero tienen más o menos las mismas partes y cumplen la misma función. A estos cepillos se les llama “miswak” y son las ramas de dicho árbol.
Miswak, el cepillo natural. Foto: Thinkstock
El “miswak” es un pequeño palito color canela del grosor de un dedo y el largo de una mano. Para utilizarlo, se remoja uno de sus extremos para ablandarla, se retira de 1 a 2 centímetros de la corteza ablandada y se mastica esa punta hasta deshilachar las fibras, el resultado: un rudimentario pero efectivísimo cepillo dental.
Pero el apodo de “el árbol cepillo dental” no es solo por eso. Los “miswak” tienen naturalmente de 8 a 22 partes por millón de flúor y, por su contenido de antisépticos, previene la aparición de caries e infecciones en la mucosa bucal y encías. Además tiene ácido tánico (un astringente natural), aceites asenciales aromáticos (que incrementan la salivación y mejoran la digestión), trimetil-amina, vitamina C, sales minerales, saponinas que disuelven la suciedad, y flavonoides que tienen un efecto bactericida.(...)