El violento ataque ocurrido
esta semana, de manera coordinada, a distintos cuerpos policiales en
varios estados es de tal gravedad que exige una profunda reflexión y una
amplia discusión en la opinión pública. Hubo dos titulares de prensa,
que habrían escandalizado a cualquier sociedad acostumbrada a vivir en
paz: “cincuenta motorizados, con armas de guerra, se desplazaron por
la autopista Francisco Fajardo y atacaron con granadas a un punto de
control de la Policía de Miranda en Las Mercedes causando 8 heridos” y
“en cuarenta y ocho horas atacan 5 puestos policiales con granadas”. Sin
embargo, la noticia desapareció rápidamente de las primeras páginas de
los diarios de circulación nacional y regional y el tema no se analizó
suficientemente en los más importantes programas de opinión. Estoy
convencido que esta opacidad se originó en el interés del propio
gobierno nacional en ocultar lo ocurrido por ser la inseguridad uno de
los grandes problemas que evidencian su estruendoso fracaso.(...)