Alba Villén,
Samburu (Kenia), EFE Apenas tienen seis años,
pero los niños de la tribu samburu, en el norte de Kenia, ya trabajan de sol a
sol dirigiendo rebaños de reses. Tras doce horas de pastoreo, los pequeños aún
tienen fuerzas para ir a clases nocturnas y luchar contra la condena impuesta
por su entorno: el analfabetismo.
El
"lchekuti", niño pastor, es el hijo más inteligente de la familia, al
que sus padres eligen para que se haga cargo del ganado. Suelen tener entre
seis y catorce años y dejan sus casas a las seis de la mañana llevando solo una
cantimplora con agua y una vara para conducir el ganado.(...)
