Por Luis Bruschtein
El viernes 6 de febrero pasado, los hutíes chiítas dieron un
golpe en Yemen contra un régimen permisivo con Al Qaida donde se había
entrenado uno de los terroristas que atacó a la revista Charlie Hebdo en
París. Lo paradójico de la situación es que el golpe fue respaldado al
mismo tiempo por Irán y por Estados Unidos y que los hutíes desfilan al
grito de ¡Muerte a Estados Unidos! El Consejo del Golfo, algunos de
cuyos países están sospechados de financiar al Estado Islámico en Irak y
Siria, salió en defensa del régimen depuesto. Y, para completar la
ensalada, los países del Golfo son aliados importantes de Estados Unidos
en la confrontación con Irán.(...)