Explosión de sabores tiene nuestra hallaca oriental, llena de aliños naturales y las
aromáticas especies usadas al momento de cocinar el guiso.
Ajoporro, cebollín, perejil, ajo en polvo, cilantro,
pimienta, albahaca, orégano, ají dulce y hasta laurel son adicionados en
generosas proporciones dando ese toque especial a la multisápida de estos lares.
Tierra o mar
Las hallacas típicas de los estados Anzoátegui, Sucre y
Bolívar suelen incluir tres tipos de carnes en una sola envoltura: cochino,
pulpa de res y gallina (o pollo). Estos se llevan a fuego bajo, junto con las
especies y el “monte” (ají, perejil, cilantro, cebollín, ajoporro, etc). Sólo
al final de la cocción se le debe añadir vino dulce o de cocina, sugiere Aída
Sabino, vendedora de víveres del mercado porteño.
“El guiso de la verdadera hallaca oriental todo es natural, incluso no se le agrega el tomate para así evitar la acidéz. La sazón es
con especies y monte. Para que quede bien, una sola persona debe encargarse de
elaborarlo y sólo al final agregarle el vino, nunca antes porque las carnes se
ponen duras”
La masa es igual a la tradicional pero cambia lo
de adentro: no se le colocan rodajas de papa ni huevo cocido, sólo la pepitona
guisada (...)