Por el doctor Iván Carabaño, jefe de Pediatría del Hospital General de Villalba y el Hospital Universitario Rey Juan Carlos de Móstoles.
Recuerdo las excursiones con mi padre al
centro de Madrid para comer un buen bocata de tortilla en alguna de
aquellas tascas de la época heroica. Ya saben: de palillo y serrín en el
suelo, aire un tanto viciado y jolgorio de conversaciones. Hoy apenas
quedan, pues han sido sustituidas por el panasiático de turno, la cevichería insólita o el turco de plástico.(...)