El coronel
del Ejército Johnny Rafael Mejías Laya, preso y torturado por la Dirección
General de Contrainteligencia Militar (DGCIM), desde que el 30 de enero de 2019
fue detenido en su oficina del Batallón del Comando Logístico Operacional
(COLOP) del Comando Estratégico Operacional de la Fuerza Armada Nacional
Bolivariana (CEOFANB). “Él tiene dos años y cinco meses detenido y sin juicio”,
dice su esposa María Gabriela de Mejías.
En el mensaje que dirige a la Alta Comisionada de los Derechos Humanos, Verónica Michelle Bachelet Jeria, la señora Mejías le solicita apoyo para que se garanticen los derechos humanos y el debido proceso del coronel Mejías Laya “y también de los 130 presos políticos militares, quienes hoy en día se encuentran en riesgo de traslado a cárceles comunes”.
Haciendo
énfasis le dice a la Alta Comisionada y comisión de Bachelet en Caracas que la
DGCIM no es un centro apto de reclusión y tampoco tiene las condiciones físicas
y legales para ser cárcel militar. “Tampoco son las cárceles comunes para estos
militares de honor donde corren peligro”, dice la esposa de Mejías Laya.
Aunque
reconoce el esfuerzo que ha hecho el equipo de Bachelet en Caracas, insta a que
se tomen acciones para que se garantice las condiciones físicas y mentales de
los militares detenidos. Pide la libertad plena de su esposo, “no un traslado”,
finaliza diciendo.
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Con información
de Sebastiana Barráez / infobae.com
