La precipitada desaparición de los Caballeros Templarios
generó numerosas especulaciones y mitos que han durado por mucho tiempo hasta
nuestros días.
Tomado de Grandes Medios
En el año 1312 el Papa Clemente V desmontó la Orden de
los Pobres Caballeros de Cristo y del Templo de Salomón luego
de cruentas batallas de poder entre los mismos clérigos y varios monarcas del
medioevo.
La precipitada desaparición de los Caballeros Templarios
generó numerosas especulaciones y mitos que han durado por mucho tiempo hasta
nuestros días. Desde elucubraciones que aseguran su existencia permanente en la
clandestinidad, hasta la extendida conjetura de que hay un grupo sucesor de la
orden luchando en secreto por ejercer control en todo el mundo.
Los “sucesores” de los Caballeros Templarios
Lo cierto es que, en concreto, no existe evidencia actual
alguna de actividad de los Caballeros Templarios. Sin embargo, el 1981 el Vaticano reunió en una detallada lista
todas aquellas organizaciones auto declaradas sucesoras de la poderosa orden
militar cristiana de la Edad Media.
Entre quienes se apoyan en el nombre de la orden se
encuentran los Caballeros de la Alianza Templaria contra la droga,
un grupo dedicado a combatir las adicciones; la Orden de los
Caballeros del Temple y de la Virgen María, entregados a disciplinas
alquímicas; y otras Hermandades y Maestrazgos que no cuentan con el linaje
templario. Integrantes del poderoso cártel mexicano surgido en 2011 en el estado de
Michoacán, se hacen nombrar también como Caballeros Templarios.
Algunos ritos masónicos se basan en la simbología de los
templarios, e incluso hay grupos derivados que afirman ser herederos de los
monjes, tales como la Estricta Observancia Templaria del Barón dHund y el Rito Masónico Templario.
