Por Víctor Baptista*
- La encuestadora DatinCorp revela, sin atenuantes,
la opinión mayoritaria de los venezolanos, nos muestra hartos de cómo se desempeña el
liderazgo político del país y los partidos. Esto no es nuevo, comenzó a
gestarse en la década de los 80 del siglo pasado, cuando las
organizaciones partidistas se comenzaron a alejar de los ciudadanos, de
sus bases partidistas, sus luchas y del bien común, y se inclinaron por el
cuanto hay pa' eso, por la vida de placeres y ostentaciones.
- Esa misma
clase política comenzó también a subestimar la rabia y el descontento que
se iba acumulando en la sociedad. AD, de ser un partido histórico, comenzó
a descalabrarse, desde el bunker de la casa nacional de AD, Alfaro Ucero
decidía sobre lo humano y lo divino para terminar despellejando a CAP
cuando iniciaba el Gran viraje. COPEI, que había gobernado en dos
ocasiones entró en barrena cuando su máximo líder, Rafael Caldera, se fue
con el chiripero y se vieron todas las costuras, y hasta hoy lo que ha
quedado son las siglas llenas de orfandad política. El MAS, que nació
rompiendo con las dictaduras Comunistas, los libros de Petkoff,
Checoeslovaquia el Socialismo como problema y Proceso a la izquierda, que
marcaron un rumbo importante que los colocó como el tercer partido
nacional, se estancó y no pudo hacer el esfuerzo por convertirse en un
partido Socialdemócrata venezolano, terminó apoyando al Golpista del 4 de
Febrero. La Causa R partido fundado por Alfredo Maneiro que con tesón
comenzó un movimiento de abajo hacia arriba, en los portones de Sidor y
con el movimiento Pro-Catia en luchas directa con la gente, también mordió
el peine de la arrogancia, cuando no acepto que el MAS apoyara a Andrés
Velásquez a la presidencia, un error costosísimo porqué un triunfo de
Velásquez hubiese frenado la posibilidad del surgimiento de Hugo
Chávez.
- Hoy todas
esas organizaciones están en el cementerio de la opinión pública. Pero las
nuevas agrupaciones están igual de deterioradas PJ, VP, Un Nuevo Tiempo y
otros más pequeños, optaron por la improvisación, la autocracia y la
arrogancia de élite. VENTE, el partido de María Corina Machado, no ha
podido ser inscrito por ante el CNE, porque el gobierno se ha impuesto para
no dejarlo participar, error que pagarán caro. Pero hay en esa dirección
de Vente, aires autoritarios y soplos de mesianismo.
- Triste la situación porque las organizaciones
partidistas, ya no debaten, dejaron de producir proyectos, se han dejado
llevar por el individualismo. Hoy ya la organización apesta, lo que
vale es el líder o líderesa que tenga bolas u ovarios.
- La transición con este escenario se ve difícil, luce fuera de foco y ojalá que no resulte otra frustración. Así andamos.
- *Dirigente político en el estado Aragua.
