Un análisis elaborado por el
Center for Neighborhood Knowledge, de la Universidad de California, indica que
la política migratoria federal ha experimentado un viraje significativo hacia
la detención de personas sin historial delictivo, en particular de origen
latino.
En el segundo mandato de
Donald Trump se ha observado que las detenciones de inmigrantes de origen
latino sin antecedentes penales dentro de Estados Unidos han aumentado seis
veces, en comparación con el último año del gobierno de Joe Biden, de acuerdo con
un reporte de la Universidad de California. En tanto, un informe del
Transactional Records Access Clearinghouse (TRAC), de la Universidad de
Syracuse, señala que en los primeros meses de 2026 sólo 2 por ciento de los
casos resueltos por las cortes migratorias estadunidenses corresponden a
extranjeros con antecedentes penales.
Un análisis elaborado por el Center for Neighborhood Knowledge, de la Universidad de California, indica que la política migratoria federal ha experimentado un viraje significativo hacia la detención de personas sin historial delictivo, en particular de origen latino. Con base en registros administrativos de detenciones del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), el estudio documenta que los ingresos mensuales a centros de detención de latinos sin antecedentes pasaron de alrededor de 900 durante el último año de la administración anterior a cerca de 6 mil en los primeros meses del nuevo gobierno.
El reporte, fechado en enero
de este año, advierte que este aumento está asociado principalmente con
operativos en espacios públicos y centros de trabajo, más que con remisiones
desde cárceles estatales o federales. Además, señala que casi nueve de cada 10
personas detenidas sin antecedentes penales fueron posteriormente deportadas.
Los investigadores sostienen
que “los inmigrantes sin historial criminal se han convertido en un objetivo
central de la aplicación de la ley migratoria”.
Por su parte, el reporte del
TRAC, con base en registros de tribunales migratorios federales, menciona que
únicamente 1.64 por ciento de los nuevos casos presentados en el primer
trimestre del año fiscal 2026 en Estados Unidos –que inició en octubre pasado y
finaliza en septiembre– incluyeron acusaciones de actividad criminal más allá
de una posible entrada irregular al país.
De acuerdo con ese organismo,
esto implica que la gran mayoría de las personas sujetas a procedimientos
migratorios no enfrenta cargos penales.
Tomado de La Jornada / Mexico
(con ligeras modificaciones). Foto Ap.